Seis de cada diez hogares dominicanos, los de menores ingresos, no pueden pagar una vivienda digna porque el financiamiento hipotecario es la barrera principal, admitió Rafael Alejandro Morel, del Ministerio de Vivienda, en un seminario en Santo Domingo reportado este 1 de noviembre.
El 60 % que queda fuera
Morel, director del Viceministerio de Vivienda y Hábitat del Ministerio de Vivienda, Hábitat y Edificaciones (Mivhed), explicó que alrededor del 60 % de los hogares, correspondientes a los tres primeros quintiles de ingresos, enfrenta serias dificultades económicas para acceder a una vivienda adecuada. Una familia debería destinar entre el 30 % y el 33 % de sus ingresos a cubrir el costo de una vivienda, pero esos hogares no cuentan con ingresos suficientes para hacerlo.
El funcionario señaló también el precio de los terrenos y las limitaciones de la planificación territorial, aunque subrayó que el financiamiento es el obstáculo más importante. Es el mismo seminario en el que la Dirección General de Presupuesto advirtió que de cada RD$100 recaudados en 2027, RD$84.3 ya están comprometidos, lo que estrecha el margen para nuevas soluciones habitacionales.
La hipoteca cuesta más que la casa
Según Morel, existen barreras estructurales que impiden el acceso al financiamiento y, cuando no hay bloqueos, este resulta muy costoso: para la mayoría de las familias que adquieren una vivienda representa más del 50 % del costo total. Bajo las condiciones actuales, advirtió, muchas familias terminan pagando más dinero en intereses que el precio real de la vivienda.
Como ejemplo, mencionó que durante el diseño del programa Mi Vivienda se seleccionó inicialmente un grupo de 500 posibles beneficiarios, pero las dificultades para acceder al crédito impidieron avanzar como se había previsto. Los mecanismos tradicionales, reconoció, excluyen a un sector importante de la población por los requisitos que imponen las entidades bancarias.
Qué se propone y qué falta
Frente a esas limitaciones, el Mivhed desarrolla un programa llamado Vivienda Solidaria, orientado a facilitar el financiamiento sin depender exclusivamente de la banca tradicional, con modalidades como la vivienda cooperativa y el uso de fideicomisos para canalizar recursos hacia cooperativas y organizaciones sociales. Sin embargo, Morel no especificó fechas de implementación ni los recursos asignados.
La investigadora Jenny Torres advirtió en el mismo panel que la escala de la respuesta estatal no corresponde con la dimensión del problema: frente a un déficit superior a 300,000 viviendas, el Estado ha construido entre 15,000 y 24,000 unidades en seis años, y programas como Familia Feliz y Mi Vivienda llegan sobre todo a familias con capacidad crediticia.
Fuente: Ministerio de Vivienda, Hábitat y Edificaciones (Mivhed), exposición de Rafael Alejandro Morel en el seminario organizado por Ciudad Alternativa en Santo Domingo, reportada por Listín Diario el 1 de noviembre de 2026.