NUEVA YORK. — El hombre que las autoridades buscaban por el tiroteo que el martes en la noche le costó la vida a un conductor en el puente George Washington ya está bajo arresto: Víctor Romero, un detective retirado del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD), de 62 años y residente de Haverstraw, se entregó este miércoles y fue acusado de asesinato.

La víctima es Koran Irvine, de 46 años, vecino de Valley Cottage, empleado de Con Edison y padre de dos hijos. Irvine fue encontrado inconsciente dentro de su vehículo, en el nivel superior del puente en dirección a Nueva Jersey, con una herida de bala en el hombro derecho, y fue declarado muerto poco después en el hospital Englewood, en Nueva Jersey.

Según la investigación preliminar, el disparo se produjo alrededor de las 7:15 de la noche, en plena hora pico, y los investigadores lo examinan como un posible incidente de furia al volante. Fuentes citadas por el New York Post indicaron que un solo disparo atravesó la ventana trasera del vehículo de Irvine antes de herirlo, y que su automóvil terminó estrellándose contra la mediana central del puente.

Romero, quien se retiró del NYPD en 2001 tras servir como detective —y que en el año 2000 había resultado herido de bala al intentar evitar un robo en un negocio de su familia—, se presentó en el cuartel 33 de la policía, en el Alto Manhattan. De acuerdo con las fuentes citadas por el Post, habría admitido ser el autor del disparo y entregado el arma a los investigadores; su vehículo quedó en custodia de la policía y su residencia fue asegurada mientras se gestionaba una orden de allanamiento.

Con Edison lamentó la muerte de su empleado y expresó sus condolencias a la familia. La compañía se declaró desconsolada por la pérdida de uno de los suyos en lo que describió como un acto de violencia sin sentido, según los comunicados citados por medios locales.

El acusado se presume inocente mientras no se demuestre su culpabilidad ante un tribunal, y el caso continúa bajo investigación.

Fuente: New York Post