Uno de los dos estadounidenses que murieron en abril pasado en la Sierra Tarahumara de Chihuahua, tras participar en un operativo contra narcolaboratorios, había viajado un año antes a bordo de un avión Hércules de la Fuerza Aérea Mexicana (FAM) con rumbo a Arizona. Así consta en la investigación de la Fiscalía General de la República (FGR) con la que se sustentó la orden de aprehensión contra el exfiscal estatal César Jáuregui Moreno, según reveló este jueves el medio Latinus.
De acuerdo con ese expediente, Richard Leiter Johnston III abordó el 26 de abril de 2025 la aeronave militar con matrícula FAM-3611, que despegó de la base aérea del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles. Latinus rastreó el vuelo en la plataforma Flightradar24 y determinó que el Hércules se dirigió a Tucson con una escala en Phoenix, Arizona. Dos días después, el 28 de abril, Johnston regresó a México en un vuelo comercial de American Airlines entre Phoenix y Monterrey.
Los registros del Instituto Nacional de Migración (INM) muestran además que Johnston entró y salió del país durante 2025 con un pasaporte oficial de empleado gubernamental en comisión de servicio, aunque el Gobierno federal sostiene que no tiene información sobre los estadounidenses implicados en el operativo.
El accidente que destapó el caso ocurrió la madrugada del 19 de abril de 2026: la camioneta en la que viajaban Johnston y otros tres hombres, de regreso del operativo, cayó a un barranco cerca de la comunidad de Polanco, entre los municipios de Morelos y Guachochi, y se incendió. Murieron Johnston, de 35 años, excapitán y boina verde del Ejército estadounidense; John Dudley Black, de 43 años, exintegrante de la Infantería de Marina; Pedro Román Oseguera Cervantes, director de la Agencia Estatal de Investigación de Chihuahua, y su escolta Manuel Genaro Méndez Montes.
El grupo regresaba de la operación realizada entre el 16 y el 19 de abril en la zona de El Pinal, municipio de Morelos, donde fueron desmantelados seis laboratorios clandestinos. Según el expediente federal, los dos estadounidenses participaron armados e integrados a la célula táctica estatal, y llevaban en Chihuahua desde al menos octubre de 2025. Johnston había llegado al aeropuerto de la capital del estado el 13 de abril de 2026.
La FGR no acreditó de manera oficial que Johnston y Black fueran agentes de la CIA: para elaborar sus perfiles se basó en fuentes abiertas, y los documentos legales de defunción los registran únicamente como empleados del Gobierno de Estados Unidos. La prensa mexicana e internacional los ha identificado como agentes de esa agencia de inteligencia.
Por permitir esa intervención, el exfiscal Jáuregui Moreno fue arrestado el 17 de octubre y acusado de realizar actos contra la independencia y la soberanía nacional. Un juez le impuso prisión preventiva y ordenó su traslado al penal federal del Altiplano. En el expediente también aparece señalado Guillermo Arturo Zuany Portillo.
La presidenta Claudia Sheinbaum calificó la intervención extranjera como «delicada», afirmó que el operativo «no tenía sentido» y sostuvo que los estadounidenses no contaban con permiso y actuaban armados en territorio mexicano.