El alcalde de Houston, John Whitmire, firmó este viernes una orden que limita la cooperación de la Policía de la ciudad con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE): los agentes solo contactarán a la agencia federal cuando la persona detenida sea arrestada por un cargo que conlleve cárcel o cuando exista una orden administrativa de inmigración en su contra.
Qué cambia con la nueva directiva
«He dicho muchas veces que las elecciones importan», expresó John Whitmire al anunciar la orden. El alcalde sostuvo que los agentes de Houston irán tras los inmigrantes «que representen un peligro, no tras quienes se ocupan de sus asuntos familiares, el trabajo y la educación», y precisó que en un incidente de tránsito «se les extiende una multa o se les advierte y siguen su camino».
El cambio en la cuarta ciudad más grande de Estados Unidos es una de las primeras acciones para restringir las operaciones del ICE desde que el presidente Donald Trump asumió el cargo en enero de 2025 prometiendo deportaciones masivas. El Congreso asignó $75,000 millones a la agencia, que suma unos 2,600 acuerdos de cooperación con departamentos de Policía locales, muchos de ellos en Texas, donde el gobierno federal ha centrado parte importante de su ofensiva. El gobernador saliente, Greg Abbott, había amenazado con retirar unos $200 millones en subvenciones a las localidades que se resistieran a cooperar.
Un giro tras la barrida demócrata en Texas
La orden llega días después de la sorpresiva victoria demócrata en las elecciones de medio término en Texas, donde Gina Hinojosa desbancó a Abbott y se convertirá en la primera gobernadora hispana del estado, y donde los demócratas también ganaron un escaño en el Senado federal. Una encuesta de AP Voter Poll entre votantes texanos al Senado encontró que más de la mitad consideró que la ofensiva migratoria de Trump había ido «demasiado lejos».
Houston ha sido escenario de protestas contra esa ofensiva: un agente del ICE mató a tiros a un constructor de viviendas mexicano y otro atropelló a Miguel Parra Hernández, a quien se le fracturó una pierna; un gran jurado acusó a ese agente de agresión agravada con un arma mortal. El debate sobre la cooperación con la agencia también se libra en otros frentes, como en Puerto Rico, donde congresistas repudiaron las redadas del ICE en la isla. El ICE dijo estar «decepcionado» con las decisiones de políticos de «ciudades santuario», mientras el activista César Espinosa, de FIEL Houston, celebró que «la mamá que lleva a su hijo a la escuela, que va al mercado o a comprar ropa, no va a sufrir un ataque de pánico» si la detiene la Policía. La abogada Ruby Powers advirtió, no obstante, que recuperar la confianza de la comunidad «va a tomar tiempo».
Fuente: The Associated Press, vía El Nuevo Día.