El alcalde de San Juan, Miguel Romero Lugo, exigió este lunes que se investiguen las intervenciones que realizaron agentes de inmigración en comunidades sanjuaneras en los pasados días, y reafirmó que las autoridades municipales no colaborarán con acciones de control migratorio.

«La autoridad para hacer cumplir las leyes migratorias no constituye una autorización para intimidar comunidades ni para atropellar los derechos de las personas. Rechazo cualquier actuación que implique amenazas, uso injustificado de la fuerza o trato degradante. Las denuncias sobre lo ocurrido este fin de semana requieren explicaciones claras y una investigación seria por las autoridades competentes», señaló Romero Lugo en declaraciones escritas.

El alcalde condenó las intervenciones de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en áreas como Barrio Obrero y Villa Palmeras, en Santurce, donde detuvieron a vecinos de nacionalidad dominicana, de acuerdo con relatos de residentes. Los operativos comenzaron el jueves, según precisó el domingo la directora ejecutiva de la ACLU en Puerto Rico, Annette Martínez Orabona.

«Mi instrucción a la Policía Municipal y a las dependencias del Municipio de San Juan es clara: no participarán ni prestarán apoyo a estos operativos de control migratorio. Nuestra responsabilidad es proteger la vida, atender emergencias y velar por la seguridad de todas las personas en nuestra ciudad», estableció. El sábado, un agente de ICE amenazó con un dispensador de gas pimienta a una integrante de la Colectiva Feminista en Construcción que documentaba una intervención en Río Piedras.

Romero Lugo indicó que reforzarán la orientación a través de la Oficina de Ayuda al Inmigrante. Por su parte, el comisionado residente en Washington, Pablo José Hernández, dijo que desde el año pasado ha exigido respuestas sobre las intervenciones migratorias, apoya limitar los espacios de las redadas y exigir cámaras corporales a los agentes, y se opuso a un aumento presupuestario para ICE: «Las leyes migratorias pueden y deben ejercerse sin violencia, con compasión y respeto a los derechos humanos».

Fuente: El Nuevo Día, con declaraciones escritas del alcalde Miguel Romero Lugo y del comisionado residente Pablo José Hernández