La alcaldesa de Kissimmee, Jackie Espinosa, fue arrestada la mañana de este miércoles 21 de octubre, confirmó el fiscal general de Florida, James Uthmeier. La funcionaria, de 58 años y ascendencia puertorriqueña, enfrenta cargos de hurto mayor y de participación en un presunto esquema organizado para estafar, y quedó bajo custodia en la cárcel del condado Osceola, según confirmó Telemundo 31.

De acuerdo con el registro de reclusos citado por la agencia EFE, a Espinosa se le atribuye un hurto por un valor de entre $20,000 y $100,000 y un fraude organizado por $50,000 o más, delitos que en Florida pueden acarrear penas de hasta 15 y 30 años de prisión, respectivamente.

El caso se relaciona con las controversias en torno al programa municipal Boost 2.0, creado para ayudar con fondos federales a pequeños negocios afectados por la pandemia de COVID-19. Espinosa había enfrentado señalamientos por posibles conflictos de interés ligados a cerca de $50,000 en subvenciones concedidas a negocios vinculados con su familia, y en agosto la Comisión de Ética de Florida halló causa probable de que incurrió en un conflicto de intereses, en una conclusión que el propio organismo advirtió preliminar.

La defensa de la alcaldesa rechazó las acusaciones: aseguró que el caso gira en torno a un programa de subvenciones aprobado públicamente y administrado por empleados municipales, y negó que se tratara de un esquema secreto para apropiarse del dinero de los contribuyentes.

Espinosa asumió la alcaldía en noviembre de 2024, tras imponerse con aproximadamente el 60% de los votos. Kissimmee, al sur de Orlando, tiene cerca de 85,000 habitantes y casi siete de cada diez son hispanos, según la Oficina del Censo. Las autoridades estatales anunciaron una conferencia de prensa para las 2:00 de la tarde de este miércoles, en Orlando, para ofrecer más detalles de la investigación. Los cargos deberán ser evaluados por los tribunales.