Al menos nueve reclutas murieron y más de 50 resultaron heridos este miércoles en Yemen, cuando varios misiles balísticos lanzados por los rebeldes hutíes impactaron un campamento de las fuerzas gubernamentales en Al Dalea, a unos 100 kilómetros al norte de Adén, según informaron fuentes médicas a la agencia EFE. El balance es preliminar y las autoridades locales pidieron a la población donaciones urgentes de sangre para atender a los heridos más graves.
Varios proyectiles contra unas instalaciones de instrucción
De acuerdo con las mismas fuentes médicas, varios proyectiles alcanzaron las instalaciones militares, situadas en la provincia de Al Dalea, al norte de la ciudad portuaria que sirve de sede temporal al Gobierno yemení reconocido internacionalmente. El campamento atacado es un centro de instrucción: sus reclutas se encontraban en fase de formación, como ya ocurrió en el golpe más sangriento de esta serie de ataques.
Equipos sanitarios y de emergencias evacuaron a los heridos hacia hospitales de Al Dalea y de la propia Adén. La gravedad de decenas de afectados desbordó la respuesta inicial y llevó a las autoridades locales a hacer un llamamiento urgente a la población civil para que acudiera a donar sangre, una señal de que la cifra de víctimas todavía puede moverse en las próximas horas.
Hasta el momento del cable de EFE no constaba un balance oficial cerrado del Gobierno yemení. Las cifras proceden de fuentes médicas sobre el terreno y deben leerse como un primer conteo de una jornada que sigue abierta.
El segundo golpe contra un cuartel de reclutas en menos de un mes
La acción de este miércoles en Al Dalea es una de las más mortíferas contra cuarteles de instrucción desde el ataque registrado hace menos de un mes contra el campamento de Al Alam, en la provincia de Shabwa, también en el sur del país. Aquel bombardeo similar, ejecutado durante el pase de lista de un batallón, causó 75 muertos y decenas de heridos, según el recuento recogido por EFE.
El patrón se repite: misiles balísticos contra instalaciones donde se concentran reclutas recién incorporados a las fuerzas del Gobierno. El golpe llega, además, en plena ofensiva terrestre hutí sobre el sur: esta misma semana los hutíes avanzaron hasta unos 80 kilómetros de Adén, su punto más cercano a la ciudad desde 2015, tras meses de avance por el suroeste del país y combates a las puertas de la provincia de Lahj.
Ese avance explica la tensión sobre Al Dalea. La provincia se encuentra en la franja que separa el territorio controlado por los insurgentes del corredor que protege a Adén, y sus campamentos de instrucción alimentan precisamente a las unidades que el Gobierno intenta desplegar para contener la ofensiva.
Una guerra reactivada desde julio que ya desborda las fronteras de Yemen
Ambos ataques se enmarcan en la reanudación de las hostilidades que sufre Yemen desde mediados de julio, cuando el Ejército leal al Gobierno bombardeó el aeropuerto de Saná para impedir el aterrizaje de un avión iraní. Desde entonces, los insurgentes han reactivado sus ofensivas en el terreno —con las que llegaron a tomar la costa suroccidental— y sus operaciones transfronterizas contra objetivos energéticos y militares en Arabia Saudí, el país que encabeza la coalición árabe de apoyo al Ejecutivo reconocido.
A principios de este mes, los hutíes ya habían reivindicado una oleada coordinada de ataques con drones y misiles contra depósitos de armas de las fuerzas gubernamentales en Medi, Al Qambour y Al Yauf, así como contra la base aérea de Jamis Mushait y el aeropuerto saudí de Abha. Es el mismo tablero regional en el que Estados Unidos lanzó esta semana ataques defensivos contra la isla iraní de Qeshm, en el estrecho de Ormuz.
Por su parte, la coalición militar y las fuerzas leales al Gobierno mantienen activa la contraofensiva bautizada como «Amanecer del Yemen», con bombardeos aéreos sobre territorio bajo dominio insurgente y maniobras terrestres para recuperar el terreno perdido con las ofensivas hutíes de septiembre y octubre. Con los campamentos de reclutas convertidos en objetivo reiterado, cada golpe como el de Al Dalea castiga el eslabón más frágil de ese esfuerzo: los soldados que todavía no habían terminado de formarse.
Fuente: agencia EFE, 4 de noviembre de 2026 (cable fechado en Saná, con fuentes médicas sobre el terreno). Foto de apoyo: campamento militar de tiendas en una llanura árida del sur de Yemen, con ambulancias en primer plano y una columna de humo a lo lejos (imagen original generada en la casa).