La Policía de Birmingham confirmó en la madrugada de este domingo que el tiroteo registrado anoche junto al Legion Field, al terminar el Magic City Classic, dejó nueve personas baleadas: una muerta, una en condición crítica y siete en condición estable. El balance oficial, ofrecido por el jefe Michael Pickett, eleva la cifra inicial de heridos y suma una persona detenida para interrogatorio y varias armas ocupadas en la escena.
El balance oficial eleva la cifra de la noche
Los agentes respondieron poco después de las 7:50 p.m. del sábado a la cuadra 400 de la avenida Graymont West, detrás de las gradas del extremo sur del estadio, donde encontraron a las nueve víctimas de bala. El partido, en su edición número 85, había terminado con victoria de Alabama A&M sobre Alabama State por 31-28, y en los alrededores todavía quedaban miles de personas en las áreas de tailgating. En las primeras horas, Bomberos y Rescate había reportado cuatro personas lesionadas, como se contó en la primera nota de este caso; el conteo oficial de la madrugada precisa ahora el total de víctimas y sus condiciones.
El Magic City Classic es considerado el partido de fútbol americano universitario entre universidades históricamente negras (HBCU) más grande de Estados Unidos y cada año atrae a Birmingham a más de 100,000 aficionados, con desfile y grandes reuniones previas al juego.
Un detenido para interrogatorio y varias armas ocupadas
«Fueron dos actos de violencia sin sentido. Completamente sin sentido», dijo el jefe Pickett a los periodistas en la madrugada. Según el jefe, una persona fue detenida y trasladada al cuartel general de la Policía para ser interrogada, y los agentes ocuparon varias armas de fuego en la escena, que pasaron a la sala de evidencias del departamento. Al cierre de esta actualización no se habían anunciado arrestos formales ni se habían divulgado la identidad del detenido, las de las víctimas o un posible móvil; la persona detenida lo está para interrogatorio y cualquier cargo sería una alegación por probar.
El alcalde de Birmingham, Randall Woodfin, expresó en un comunicado que «ninguna discusión, ningún pleito, ningún malentendido puede justificar este nivel de violencia sin sentido en una noche de celebración» y prometió justicia para las víctimas. Tras los disparos, la Policía suspendió todas las actividades de tailgating, ordenó abandonar la propiedad del estadio y continúa pidiendo a cualquier persona con video del tiroteo que lo comparta con la unidad de homicidios al 205-254-1764 o con Crime Stoppers al 205-254-7777. La investigación sigue en desarrollo.