El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, descartó la noche de este sábado que los restos humanos entregados por una organización no gubernamental en el aeropuerto de Puerto Príncipe pertenezcan a los cuatro aerotécnicos salvadoreños desaparecidos en Haití desde el domingo pasado.

«No son nuestros hombres. Una ONG entregó restos humanos en el aeropuerto, asegurando que pertenecían a nuestros cuatro aerotécnicos», publicó el mandatario en su cuenta de X. «Sin embargo, los restos corresponden a un niño, a un hombre de una estatura considerablemente mayor que la de nuestros aerotécnicos y a una persona que portaba parte de un uniforme de un ejército que no es el nuestro. Entre los restos también se encontraron carnets de identificación y uniformes militares de otros países», añadió.

Bukele acompañó su publicación con dos fotografías de documentos hallados entre los restos: un carné de un integrante de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF) con un nombre no hispano y un documento de identidad de un ciudadano de Chad, uno de los países que integran la misión multinacional desplegada en Haití.

La versión que circuló durante el día

La declaración del mandatario llegó horas después de que el diario The New York Times reportara, la tarde del sábado, que unos restos calcinados encontrados a las afueras de Puerto Príncipe podrían corresponder a los cuatro militares salvadoreños, según personas cercanas a la misión de seguridad internacional. El reporte señalaba que los restos estaban en tan mal estado que solo las pruebas forenses podrían confirmar las identidades.

Según la agencia EFE, Scott Reese, exfuncionario de seguridad del Departamento de Estado, explicó que su organización humanitaria Hero Client Rescue —un servicio de evacuación médica con sede en Haití financiado por Estados Unidos— fue llamada a recoger los restos el sábado por la tarde. Reuters, por su parte, indicó que los cuerpos fueron entregados en el aeropuerto internacional a un equipo militar salvadoreño que había llegado al país el viernes, y precisó que no pudo confirmar el reporte del Times de forma independiente. La misión internacional declinó comentar.

Hasta el momento no existe una identificación forense oficial de los restos entregados, por lo que su identidad real sigue sin establecerse.

Los cuatro salvadoreños siguen desaparecidos

Los cuatro militares —pilotos y técnicos de aviación de la Fuerza de Tarea Libertad II, integrados en la GSF, la fuerza multinacional autorizada por Naciones Unidas— desaparecieron el domingo 18 de octubre tras una emboscada contra el vehículo blindado en el que regresaban de comprar alimentos en un mercado de la zona de Santo, en la comuna de Croix-des-Bouquets, al norte de la capital haitiana. El blindado fue alcanzado por explosivos y se incendió; los ocupantes lograron salir del vehículo, pero después se perdió el contacto con ellos. Su labor en Haití consiste en realizar evacuaciones médicas.

El gobierno salvadoreño considera que los cuatro fueron secuestrados por las bandas armadas. El miércoles, Bukele anunció una operación militar para rescatarlos con vida y, el viernes, llegó a Haití un contingente salvadoreño para reforzar la búsqueda que la GSF y las fuerzas de seguridad haitianas mantienen en la zona. Ese mismo viernes, el mandatario afirmó que las pandillas de Haití «son satánicas» y que «Dios nos concederá la victoria».

Ningún grupo se ha atribuido el ataque. Medios locales han señalado presuntamente a la banda Chen Mechan, con el apoyo de 400 Mawozo, ambas de la coalición armada Viv Ansanm, sin que exista confirmación oficial de la autoría.

Con la aclaración de este sábado, el paradero de los cuatro aerotécnicos sigue siendo desconocido y la operación de búsqueda y rescate continúa activa.

Fuente: Nayib Bukele en X y despachos de EFE, BBC News Mundo y Reuters