Desde la Cámara de Representantes exigieron al Negociado de Energía de Puerto Rico (NEPR) que imponga «las más severas multas posibles» a LUMA Energy por el apagón general del Miércoles Santo, el 16 de abril de 2025, que dejó sin servicio eléctrico a 1.5 millones de clientes.

El presidente de la Comisión de Gobierno, Víctor Parés Otero, sostuvo que el apagón fue causado por la negligencia del operador en el mantenimiento y en las labores de desganche y despeje de vegetación, y reclamó penalidades de hasta $125,000 diarios, conforme a los parámetros de la Ley 2-2025. «Se dejó a Puerto Rico a oscuras, tiene que haber responsabilidad y se tiene que fijar y penalizar», sostuvo.

Según el informe final del NEPR, fechado el 21 de septiembre, el evento comenzó con una falla en la línea de transmisión 50100, entre Barceloneta y Manatí, cuando un árbol cayó sobre el tendido y produjo un arco eléctrico. Cinco días antes, el 11 de abril de 2025, un patrullaje aéreo de LUMA no había identificado la vegetación que provocó la falla, pese a que sí detectó otros puntos con necesidad de corrección.

El interruptor de Cambalache, en Arecibo, no operó porque roedores habían dañado el cable de control que llevaba las señales de disparo, lo que impidió que tanto la protección primaria como la de respaldo enviaran la orden de disparo. Con la falla activa, el sistema colapsó en menos de 20 segundos.

LUMA no presentó objeciones al informe dentro del plazo de 20 días establecido. En declaraciones escritas difundidas el jueves, la empresa validó el contenido de los hallazgos, señaló las «deficiencias de diseño heredadas» de la Autoridad de Energía Eléctrica y aseguró que ha «intensificado las inspecciones y las reparaciones proactivas». El evento del 16 de abril de 2025 es, hasta la fecha, el último apagón general en Puerto Rico.

Fuente: El Nuevo Día, con el informe final del Negociado de Energía de Puerto Rico.