Santo Domingo. La tarde del jueves 22 de octubre de 2026, en una calle arbolada de la Urbanización Renacimiento, en el Distrito Nacional, terminó una de las cacerías de fugitivos más intensas del año. El hombre que los agentes sacaron de su escondite, sin un solo disparo y sin incidentes, era Sherman Kemp, de 47 años, conocido en las calles de Baltimore por un apodo breve y sonoro: «Goose». Para entender quién es el detenido —y por qué Estados Unidos movió cielo y tierra para encontrarlo— hay que rebobinar la cinta más de veinte años.

El video que lo hizo famoso. En 2004 comenzó a circular de mano en mano por Baltimore un DVD clandestino titulado «Stop Snitching» —«Deja de delatar»—, un documental callejero en el que traficantes de la ciudad presumían de dinero, automóviles y poder, y lanzaban un mensaje sin disimulo: quien cooperara con la Policía pagaría las consecuencias. Una de sus caras más visibles fue la de Sherman Kemp. El propio Departamento de Justicia reconocería después que Kemp «aparece de manera prominente» en el video, y el semanario Baltimore City Paper lo describiría como una de las «estrellas» del documental, un traficante amante del dinero en efectivo que se presentaba a sí mismo como una celebridad de las calles.

Sherman Kemp en su juventud junto a otro hombre en un automóvil descapotable, de noche, en sus años de esplendor en Baltimore
Kemp en sus años de bonanza en Baltimore, fotografiado de noche en un automóvil descapotable (foto de época).

El DVD se convirtió en un escándalo nacional y en un símbolo de la intimidación de testigos que ahogaba los casos criminales en Baltimore. La respuesta de las autoridades fue histórica: el fiscal federal Rod Rosenstein afirmaría años después que aquel video «ayudó a producir una era de coordinación policial sin precedentes». La ironía se escribió sola con el tiempo: uno tras otro, casi todos los rostros que presumían en el DVD terminaron procesados en tribunales federales.

La caída en Baltimore. Kemp, con un historial delictivo que se remontaba a los años noventa, quedó en el centro de la ofensiva. En mayo de 2007, agentes que vigilaban a un mensajero suyo registraron una vivienda y Kemp hizo una llamada desesperada a un familiar para que sacara su pistola de la casa; los federales observaron cómo el familiar escondía en un callejón público una Glock calibre .40 cargada, que fue recuperada. El 28 de junio de 2007, un gran jurado federal de Maryland lo acusó de conspiración para distribuir más de cinco kilogramos de cocaína, posesión de un arma de fuego vinculada al narcotráfico y posesión de cocaína con intención de distribuir, entre otros cargos. Al anunciar el caso, un alto mando de la DEA en Baltimore soltó la frase que lo perseguiría siempre: si era condenado, «el autoproclamado astro de las calles tendrá años en prisión federal para perfeccionar sus dotes de actor». En octubre de 2008, Kemp se declaró culpable de todos los cargos en Maryland y recibió 15 años de prisión.

Sherman Kemp con traje a cuadros y reloj de lujo revisando un celular, en su época de mayor esplendor
Traje de diseñador, reloj de lujo y el celular de la época: así se exhibía Kemp cuando el DVD «Stop Snitching» lo convirtió en una celebridad de las calles de Baltimore.

La organización Phillips. Pero Maryland era solo la mitad de la historia. En el Distrito Este de Pensilvania, Kemp era parte de la Organización de Cocaína Phillips, una red violenta cuyo líder, Maurice Phillips, llegó a contratar a un primo para asesinar a una testigo federal, Chineta Glanville; Phillips terminaría condenado a cuatro cadenas perpetuas consecutivas. Kemp fue a juicio ante un jurado durante meses y en 2010 fue declarado culpable de la conspiración de cocaína: el juez le impuso 30 años de prisión y un resarcimiento millonario, según documentó el City Paper, en un caso en el que también figuraban otros nombres del bajo mundo de Baltimore.

Ni la prisión lo detuvo. Condenado a pasar el resto de su juventud —y buena parte de su vida— tras las rejas, Kemp siguió operando desde adentro. Según la declaración de hechos de su propio acuerdo de culpabilidad, entre abril y noviembre de 2011, mientras cumplía sentencia en la prisión federal de Beckley, en Virginia Occidental, conspiró para introducir heroína desde Baltimore y venderla dentro de la cárcel a unos 600 dólares el gramo. El esquema se derrumbó porque otro recluso lo delató: el hombre que se hizo famoso diciéndole al mundo que no hablara con la Policía cayó porque alguien habló de él. Se declaró culpable en noviembre de 2013 y la jueza Catherine Blake le sumó cuatro años efectivos a su condena. En noviembre de 2024, un juez federal de Pensilvania le negó una petición para reducir su sentencia de 30 años. Sumadas y combinadas, sus condenas alcanzan un agregado de 324 meses —27 años—, con fecha de liberación proyectada para el 28 de mayo de 2036, según el Servicio de Alguaciles.

La fuga. El 10 de septiembre de 2026, ese futuro se rompió. Kemp escapó de la custodia federal en Miami —según informaron las autoridades dominicanas y la prensa, aprovechando un traslado carcelario bajo un régimen de permiso temporal— y desapareció. Se desató entonces una cacería de seis semanas que movilizó a distritos de los U.S. Marshals de Georgia, Florida, Illinois, Virginia y Maryland, a su Oficina de Operaciones Internacionales, a las oficinas del FBI en Miami, Baltimore y Atlanta, a Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) y a Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).

Escondido en Santo Domingo. Las pistas cruzaron el Caribe. Kemp llegó a República Dominicana y se ocultó en el Distrito Nacional, según reconstruyó Diario Libre, que cifró en unos dos meses el tiempo que el fugitivo llevaba escondido en el país. Las autoridades no han revelado cómo logró entrar al territorio dominicano ni quién pudo haberlo ayudado; esos extremos forman parte de la investigación que sigue abierta sobre su fuga. Lo que sí se sabe es dónde terminó el escondite: el trabajo de inteligencia lo ubicó en la calle Leonardo Da Vinci de la Urbanización Renacimiento, como contó MDX News en el perfil del caso publicado la noche del 26 de octubre.

El final de la cacería. La captura, la tarde del 22 de octubre, la ejecutó la Unidad de Investigación de Fugitivos (FIU) de la oficina exterior de los U.S. Marshals en República Dominicana, una unidad integrada por agentes de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) seleccionados y asignados a trabajar exclusivamente en casos de fugitivos estadounidenses, actuando al amparo de una orden de deportación dominicana derivada de la orden de arresto federal que pesaba sobre Kemp. La DNCD y el Ministerio Público coordinaron el operativo en el país, cuya detención reportó MDX News el 25 de octubre. Al día siguiente, 23 de octubre, Kemp fue devuelto a Estados Unidos y entregado a los U.S. Marshals en Miami, casi 50 días después de su fuga.

Captura del comunicado oficial del Servicio de Alguaciles de Estados Unidos que anuncia la captura de Sherman Kemp en República Dominicana
El comunicado oficial del Servicio de Alguaciles de Estados Unidos (U.S. Marshals Service), publicado el 23 de octubre de 2026, con el que se anunció el fin de la cacería.

Hoy, el «astro de las calles» que en 2004 miraba a la cámara para advertir que nadie hablara con la Policía vuelve a estar tras las rejas, a la espera de completar una condena que lo mantendría preso hasta 2036 —sin contar las consecuencias penales de su escape, que las autoridades federales aún investigan—.

Fuente: Servicio de Alguaciles de Estados Unidos (U.S. Marshals Service), Departamento de Justicia de Estados Unidos, Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) y Diario Libre.