La Policía de Puerto Rico radicó cargos contra Josué Cordero Graulau, de 41 años, y Joksan Pérez Bonet, de 27, luego de que la División de Vehículos Hurtados del área de Arecibo recuperara en Barceloneta dos vehículos todoterreno robados y ocupara cinco armas de fuego durante la intervención. La jueza Alba Calderón Cestero determinó causa por los tres cargos presentados y fijó una fianza global de $15,000, que fue prestada.

Un Banshee recuperado en una Ford F-150 y piezas de otro robado

Según la Policía, la pesquisa de la División de Vehículos Hurtados del área de Arecibo llevó a recuperar un Yamaha Banshee negro, con sus números de identificación mutilados, en la parte posterior de una Ford F-150 gris del 2023 conducida por Cordero Graulau. Además, se identificaron piezas plásticas de color naranja, pertenecientes a otro Yamaha Banshee reportado hurtado mediante escalamiento, que estaban instaladas en el vehículo todoterreno de Pérez Bonet.

Cinco armas ocupadas y los vehículos confiscados

Durante las intervenciones se ocuparon varias armas de fuego: a Cordero Graulau se le ocupó una pistola Smith & Wesson, cargadores y municiones, mientras que a Pérez Bonet se le ocuparon dos rifles, una pistola Smith & Wesson y una pistola Glock. El caso fue consultado con el fiscal José A. Acevedo Acevedo, quien autorizó la confiscación de los vehículos ocupados.

Como resultado de la investigación, se radicaron tres cargos al amparo de la Ley Número 8 de Protección de la Propiedad Vehicular, relacionados con la posesión de vehículos hurtados y la mutilación de números de identificación. Tras prestar la fianza mediante un fiador privado, ambos quedaron libres hasta la vista preliminar. Los imputados se presumen inocentes hasta que se pruebe su culpabilidad en un tribunal.

Fuente: Policía de Puerto Rico, informe recogido por El Nuevo Día. La foto es de archivo y se usa como referencia del tipo de vehículo.