La orden de limitar Starshield —el sistema satelital de grado militar de SpaceX que Ucrania usa para sus comunicaciones en el campo de batalla y para guiar drones— procedió de la propia Casa Blanca, según dos funcionarios estadounidenses y un funcionario occidental informados sobre el asunto que hablaron con Reuters bajo condición de anonimato.
De acuerdo con esas fuentes, responsables del Departamento de Defensa recibieron el mensaje de que había que ralentizar el servicio destinado al ejército ucraniano. Funcionarios de Kiev afirmaron esta semana que los receptores dejaron de funcionar cuando iban montados en objetos a gran velocidad, lo que afectó el rendimiento de sus drones, y que luego volvieron a operar en movimiento, pero solo hasta unos 160 kilómetros por hora.
La restricción temporal llegó después de que el presidente Donald Trump presionara a Ucrania para que detuviera sus ataques contra refinerías rusas, a los que ha atribuido el alza de los precios de la energía de cara a las elecciones de mitad de mandato de noviembre. Un alto cargo estadounidense, sin embargo, sostuvo que el presidente nunca hizo tal petición, y la Casa Blanca no contestó si otros funcionarios pudieron formularla.
Elon Musk señaló esta semana que cualquier limitación de uso de Starshield la decide el ejército estadounidense o el presidente, pues los sistemas son propiedad de Estados Unidos. Las relaciones entre Kiev y Washington se han deteriorado en días recientes, tras una reunión en Miami el 9 de octubre y el acuerdo de diésel con Rusia que ha generado críticas en el Congreso.