La organización Casa Pueblo propuso reformar el modelo de medición neta para que los prosumidores, las residencias y los comercios que venden a la red el excedente de la energía que generan sus placas solares, también aporten a sostener y mejorar el sistema de transmisión y distribución eléctrica de Puerto Rico, en un debate en el que se reveló que más de 209,000 clientes ya exportan energía a la red.
El combustible pesa más de la mitad de la tarifa
Según los datos citados en el debate, el combustible representa más de la mitad de la tarifa eléctrica que paga el país. Casa Pueblo sostiene que, si quienes exportan su excedente aportan al mantenimiento de la red, el ajuste por compra de combustible que aparece en la factura bajaría de forma gradual. La ley vigente protege el beneficio de la medición neta hasta 2031 para quienes ya participan del programa.
Tarifa por horas y crítica a LUMA
La organización también planteó una tarifa diferenciada por horas del día, con cero ajuste por combustible durante las horas de mayor producción solar. Además, tildó de «excusa» el argumento de LUMA Energy de que la red está saturada y no puede integrar más energía solar: a juicio de Casa Pueblo, es la empresa la que debe adaptar y habilitar la red, con la meta de un Puerto Rico con energía 100% renovable en 2050. «La solución a esta debacle no es individual, sino colectiva. El país tiene que producir energía con el sol», expresó su fundador, Alexis Massol Deyá.
Fuente: El Nuevo Día. Fotografía de archivo de las microrredes solares de Casa Pueblo en Adjuntas.