Actualización · 29 de octubre de 2026
La cifra de muertos por el choque de dos trenes de alta velocidad en Urda (Toledo) subió a 69, después de que una de las personas hospitalizadas falleciera durante la noche, según confirmó este jueves el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, tras la reunión del centro de coordinación de la emergencia (Cecopi) en Toledo, a la que asistió el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. El balance había quedado en 68 al cierre del miércoles: 44 viajeros del Iryo y 24 del AVE.
La investigación ya apunta a una posible causa. A las 8:30 del miércoles, un fallo de comunicación entre tres ordenadores dejó sin el sistema de seguridad LZB un tramo de 63 kilómetros de la línea Madrid-Sevilla y detuvo automáticamente todos los trenes. El centro de control de Adif en Atocha asumió la regulación manual y a las 8:36 autorizó al AVE 2080 a reanudar la marcha «con normalidad», pese a que el Iryo 6076 seguía detenido ante la señal de entrada de la estación de Urda y con una señal en rojo. Según los audios difundidos por El País, a las 8:41 el centro de control ya sabía que el Iryo estaba completamente detenido y a las 8:48 su maquinista avisó por radio: «Estoy todavía detenida ante la señal de entrada». Cinco minutos después, a las 8:53, el AVE —que había recorrido unos 25 kilómetros— embistió al tren detenido.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, calificó la decisión del centro de control de «inexplicable» y contraria al reglamento: con el sistema LZB caído, el AVE solo podía avanzar en «marcha a la vista», a un máximo de 40 km/h, para poder detenerse ante cualquier obstáculo. Fuentes del Ejecutivo manejan como primera hipótesis un error humano del operador de Adif, a quien la Guardia Civil ya interrogó. El ministro precisó que no atribuye los hechos a nadie: las conclusiones corresponden a la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) y a la investigación judicial, declarada secreta por la jueza de Orgaz, que ordenó precintar las cajas negras de ambos trenes.
De los heridos, 110 ingresaron el miércoles en hospitales de Castilla-La Mancha: 60 ya recibieron el alta y 50 permanecen hospitalizados, 15 de ellos en estado crítico; decenas más fueron atendidos en hospitales de Madrid. El Instituto de Medicina Legal de Toledo trabaja en la identificación de los cuerpos con hasta 25 forenses, mientras la Guardia Civil ha recogido 64 denuncias de familiares que buscan a desaparecidos. Entre los fallecidos figura la exministra Fátima Báñez, según anunció la CEOE.
En cuanto a las víctimas extranjeras, el Ministerio de Asuntos Exteriores cifra en 42 los ciudadanos de siete nacionalidades afectados: Argentina confirmó la muerte de uno de sus ciudadanos y entre los supervivientes hay viajeros latinoamericanos, como un turista peruano y un pasajero colombiano que ayudaron a atender a otros heridos. El Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Dominicana confirmó que no hay dominicanos entre los fallecidos ni entre los hospitalizados, según verificaron sus consulados en Madrid y Sevilla. España cumple desde este jueves tres días de luto oficial, hasta el 31 de octubre.
Así lo contamos el 28 de octubre:
Al menos 64 personas murieron este miércoles en España tras el choque de dos trenes de alta velocidad en la línea Madrid-Sevilla, a la altura de Urda, en la provincia de Toledo, en una tragedia que las autoridades califican de extrema gravedad.
El siniestro ocurrió a las 8:55 de la mañana en el punto kilométrico 118, entre las localidades de Mora, Orgaz y Urda. Según los primeros indicios que maneja el Ministerio de Transportes, el AVE 2080 de Renfe —que había salido de la estación de Atocha a las 8:00 con destino a Sevilla y 397 pasajeros— alcanzó por detrás al Iryo 6076, que se encontraba detenido en la vía con 146 pasajeros y un bebé.
El impacto provocó el descarrilamiento de dos vagones del Iryo, que cayeron por un terraplén, y la salida de vía de cuatro coches del AVE. El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, confirmó que la cifra de fallecidos aumentó a 64 y que 58 heridos permanecen hospitalizados, 15 de ellos muy graves.
Las causas aún se desconocen, aunque fuentes oficiales del Ministerio de Transportes apuntan a un posible fallo humano: tras un problema en el sistema de seguridad LZB se detuvieron varios trenes en la zona y, al ordenarse reanudar la marcha, el Iryo no pudo arrancar y quedó obstaculizando la vía; un operario del centro de control de Atocha habría autorizado por error al tren de Renfe a continuar. La investigación apenas comienza.
El Gobierno activó a la Unidad Militar de Emergencias y los bomberos concluían las labores de rescate, mientras más de un centenar de trenes se vieron afectados por el corte de la circulación en el corredor entre Madrid y Andalucía, sin previsión de reapertura. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, expresó su solidaridad con las víctimas y sus familias. Renfe habilitó el teléfono 900 10 10 20 para atender a los afectados.
El accidente ocurre nueve meses después de la tragedia de Adamuz, en Córdoba, donde perdieron la vida 46 personas en un choque que también implicó a un AVE de Renfe y un tren de Iryo.
Fuente: El País, Agencia EFE y BBC News Mundo, con información del Ministerio de Transportes y del Gobierno de Castilla-La Mancha. Foto: Agencia EFE.
Publicación: Mundo X News (@mundox_news) en Instagram