Bajo el sol y en una fila kilométrica, cientos de adultos mayores —algunos en sillas de ruedas y conectados a respiradores—, madres con bebés y otros participantes del Programa de Asistencia Nutricional (PAN) esperaban este sábado para recertificarse y volver a recibir ese beneficio en un evento convocado por el Departamento de la Familia en el coliseíto Pedrín Zorrilla, en Hato Rey.
Aunque la agencia había separado el espacio para residentes de San Juan y Guaynabo, hasta las instalaciones llegaron personas de otras partes de la isla. Las puertas abrieron a las 8:30 de la mañana, cuando ya más de 800 personas aguardaban su turno.
El subadministrador de la Administración de Desarrollo Socioeconómico de la Familia (Adsef), Juan Avilés, compartió que extenderán el horario de trabajo de los 200 empleados movilizados para atender a todas las personas que llegaron. "Inicialmente, íbamos a estar hasta las 3:00 p.m., pero han llegado demasiadas personas. El último que llegó, lo vamos a atender. Ese es nuestro compromiso", sostuvo. Sin embargo, cancelaron el evento de mañana, domingo: "Nadie se va a quedar fuera", afirmó.
Avilés confirmó además que una persona se desmayó por un bajón de azúcar en medio de las altas temperaturas y fue atendida por paramédicos. Los participantes llevan meses enfrentando problemas con la plataforma de Familia y con oficinas cerradas para recertificarse o solicitar el beneficio.
"Tenían que tener consideración porque la mayoría son adultos mayores", manifestó John Carrión, residente en Barrio Obrero, en Santurce, que llegó a las 7:30 a.m. y a las 9:44 a.m. aún no lo habían atendido: su turno fue el 511. Otra solicitante, Rosario Hernández, contó que dejó de recibir el PAN en septiembre y se enteró por una vecina de la jornada; y Eida Yepes Avellanet, de 75 años, acudió porque su beneficio venció el 30 de septiembre y no conseguía cita: su turno era el 515.
Fuente: El Nuevo Día.