La cosecha anual de la aceituna, una de las tradiciones más arraigadas de la vida palestina, volvió a convertirse este viernes en escenario de violencia en la Cisjordania ocupada. Decenas de colonos israelíes descendieron sobre un olivar dispuesto en terrazas en la aldea de Abu Falah, a las afueras de Ramala, y atacaron a los agricultores que recogían el fruto, según testigos y reportes de las agencias Reuters y Associated Press.

De acuerdo con los testigos, unos 80 colonos, muchos vestidos de negro y con el rostro cubierto, tomaron posiciones frente a las hileras de olivos. Algunos quemaron árboles y otros lanzaron piedras con hondas contra los aldeanos, que bajaron hacia el pie de la colina y respondieron lanzando piedras para defenderse.

El personal sanitario palestino informó que los heridos fueron trasladados a hospitales de la zona de Ramala. Entre ellos se encuentra Heidi Levine, fotoperiodista del Washington Post: un video del ataque la mostró tendida de costado en un camino de tierra, con las manos sobre el rostro, mientras varios colonos la rodeaban. La Media Luna Roja Palestina, por su parte, reportó seis personas heridas en dos ataques atendidos en la localidad, entre ellas una mujer de 63 años y un hombre de 40 que fueron hospitalizados tras recibir golpes.

Durante el ataque, vehículos del Ejército israelí atravesaron la zona y los soldados dispararon gases lacrimógenos en dirección a los palestinos. En el lugar se escucharon disparos con munición real, y un fotógrafo de Reuters vio al menos a un colono armado hacer fuego. El Ejército y la policía de Israel no respondieron de inmediato a las preguntas de las agencias sobre lo ocurrido.

El de este viernes no fue un hecho aislado. Según funcionarios palestinos, desde que comenzó la cosecha a principios de mes al menos cuatro palestinos han muerto y más de cien han resultado heridos en incidentes relacionados, y miles de árboles han sufrido daños, con pérdidas de cientos de miles de dólares para los agricultores. Este año, además, Israel impuso nuevas normas que prohíben a los palestinos trabajar en el llamado Área C, la zona bajo control de seguridad israelí que abarca la mayor parte de las tierras agrícolas del territorio.

La cosecha de la aceituna sostiene a miles de familias palestinas y es, a la vez, uno de los momentos de mayor fricción del año en Cisjordania, donde los asentamientos israelíes —considerados ilegales por la mayor parte de la comunidad internacional— se extienden junto a las aldeas y los olivares palestinos.

Fuente: Reuters / Associated Press.