Poco más de un mes después del accidente que casi les cuesta la vida, Gendy Rivera Nevárez y Carlos Meléndez Guadalupe fueron dados de alta del Centro Médico de Río Piedras, confirmó este viernes el pastor Max Martínez, portavoz de la familia. La pareja regresaba de su «baby shower» el 26 de septiembre cuando un conductor rebasó una luz roja en Manatí e impactó su vehículo.

Carlos salió del Centro Médico este viernes

Según Martínez, portavoz de la familia y pastor de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en Vega Alta, Rivera Nevárez fue dada de alta antes que su esposo y se encuentra en la casa de sus padres, donde recibe atención y acude al Centro Médico a sus terapias mientras se recupera de una cirugía de mandíbula.

A Meléndez Guadalupe «le dieron de alta hoy, hace apenas unos 30 minutos que salió del Centro Médico», explicó el pastor. El lunes también comienza sus terapias, que deberá tomar tres veces en semana. «Carlos ya va en dirección a encontrarse con su esposa en la casa de los papás de Gendy. Así que eso será una bendición especial», añadió Martínez.

La bebé sigue hospitalizada y su alta podría llegar en días

La pequeña, nacida prematura mediante una cesárea de emergencia la noche del accidente, permanece hospitalizada y, según el portavoz, su recuperación transcurre sin contratiempos. Los familiares deberán cumplir una serie de condiciones antes de recibirla en casa: los abuelos, por ejemplo, se certificaron en un curso de reanimación cardiopulmonar (CPR) como parte de los preparativos.

«Estamos esperando que posiblemente la den de alta en algún momento en los próximos días, ya que los abuelitos tienen la licencia del curso de CPR que tomaron hoy. Así que del hospital en cualquier momento le pueden decir vengan a recoger la bebé», sostuvo Martínez. La recuperación de la pareja se ha seguido paso a paso: a mediados de octubre, Rivera Nevárez salió de la unidad de cuidados intensivos mientras su esposo permanecía en esa unidad, estable y consciente.

El accidente del 26 de septiembre en Manatí

La familia regresaba a su hogar la noche del sábado 26 de septiembre, tras celebrar el «baby shower» de la bebé que esperaban, cuando —según informó la Policía en su momento— Edward J. Rivera Cordero rebasó una luz roja en la intersección de las carreteras PR-149 y PR-643, en Manatí, e impactó la Nissan Rogue en la que viajaba la pareja.

Rivera Nevárez, con siete meses de gestación, fue llevada al hospital en condición crítica y sometida a la cesárea de emergencia que preservó la vida de su bebé. En el vehículo también viajaba un hijo de la pareja, de 13 años, quien resultó lesionado y se recuperó.

Fuente: El Nuevo Día, con declaraciones del pastor Max Martínez, portavoz de la familia.