Francisco Tavárez, director del Instituto de Investigación Socioeconómica (Inise) de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), planteó en Santo Domingo que la medición de la pobreza en República Dominicana debe incluir el endeudamiento de los hogares, porque la deuda promedio por tarjeta de crédito llega a 4.8 veces el ingreso de quienes ganan menos de RD$12,500 mensuales.

Por qué la deuda cambia la foto de la pobreza

La medición vigente se basa en los ingresos de las familias, vengan de salarios, remesas o transferencias del Gobierno, pero no refleja cuánto dinero queda disponible después de pagar las deudas. Un hogar puede figurar por encima de la línea oficial de pobreza monetaria y, al mismo tiempo, destinar una parte importante de su ingreso a tarjetas, préstamos formales, financiamiento comercial o crédito informal, con menos recursos para alimentos, medicamentos, transporte, educación y vivienda.

Como referencia, Tavárez citó el estudio «Cuando trabajar no basta», del Inise y la Fundación Juan Bosch: el ingreso laboral promedio nacional rondó los RD$31,332 mensuales en 2025, frente a una canasta familiar nacional de RD$47,208, una brecha que también se vio cuando el salario mínimo neto quedó por debajo de la canasta básica. La media salarial fue de RD$24,169, es decir, la mitad de los trabajadores percibía esa cantidad o menos.

El estrés financiero de los que menos ganan

Otra investigación del Inise sobre endeudamiento con tarjetas encontró que, entre las personas con ingresos menores a RD$12,500 mensuales, la deuda promedio por tarjeta equivale a 4.8 veces su ingreso formal, y más de la mitad enfrenta financiamiento recurrente o mora. Además, más del 50 % de los tarjetahabientes con ingresos inferiores a RD$32,500 mensuales presenta niveles significativos de estrés financiero por sus obligaciones crediticias, un cuadro que ayuda a entender por qué la canasta familiar de septiembre, en RD$49,966, se siente tan pesada en tantos hogares.

Tavárez propuso crear una medición oficial del estrés financiero que tome en cuenta la carga de la deuda frente a los ingresos, el financiamiento recurrente, la morosidad, la capacidad de ahorro y la dependencia del crédito de corto plazo. También planteó sumar la pobreza laboral —que alcanza 54.2 % en El Valle, 53.0 % en Higuamo y 49.7 % en Enriquillo— y el acceso efectivo a servicios esenciales de calidad. El dato práctico para cada familia es el mismo: sumar cuánto de la quincena se va en deudas antes de asumir un compromiso nuevo.

Fuente: Hoy, declaraciones de Francisco Tavárez, director del Inise-UASD, reportadas el 30 y el 31 de octubre de 2026, con datos de los estudios del Inise y la Fundación Juan Bosch.