Funcionarios de Estados Unidos dijeron a varios países de Asia Occidental y aliados regionales que se preparen para una posible reanudación de la acción militar contra Irán después de las elecciones de medio término de la próxima semana, así como para la posibilidad de que Irán tome represalias contra ellos, según dos diplomáticos informados sobre el asunto que hablaron con The Associated Press bajo condición de anonimato.
Los diplomáticos subrayaron que el presidente Donald Trump no ha tomado una decisión final sobre nuevos ataques. El mandatario, sin embargo, ha dicho repetidamente que sopesa ordenar nueva acción militar una vez pasen las elecciones críticas del 3 de noviembre.
Según las fuentes, Estados Unidos indicó a sus aliados que la nueva ronda de acción militar podría durar varios días, y se les urgió a tomar medidas de precaución ante la expectativa de que la respuesta iraní incluya ataques contra instalaciones energéticas y otra infraestructura crucial. La Casa Blanca y funcionarios estadounidenses declinaron comentar.
El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, dijo el miércoles que Teherán «continúa dándole una oportunidad a la diplomacia» y trabaja con mediadores sobre ideas para volver a un alto el fuego. El Ministerio de Exteriores de Emiratos Árabes Unidos urgió a las partes a «ejercer sabiduría y buscar soluciones políticas».
Estados Unidos no ha realizado un ataque contra Irán desde principios de septiembre. El Pentágono desplegó a finales del mes pasado el portaaviones USS Theodore Roosevelt, junto a buques anfibios con infantes de Marina —unos 9,000 efectivos en total—, desde San Diego hacia el Golfo Pérsico. El costo de la guerra para los contribuyentes estadounidenses ya subió a $47,100 millones, según la estimación más reciente del Pentágono al Congreso.
Fuente: The Associated Press.