Estados Unidos elevó este sábado la presión sobre Israel para que frene la violencia de los colonos en la Cisjordania ocupada. El secretario de Estado, Marco Rubio, aseguró que Washington está «muy perturbado» por las imágenes de los últimos ataques y confirmó que su Gobierno ha pedido a las autoridades israelíes —y sigue pidiéndoles— que actúen con firmeza para disuadirlos. Rubio habló con periodistas antes de abordar un vuelo rumbo a Uzbekistán.
La segunda ocurrió este mismo sábado en Taybeh, una localidad de mayoría cristiana en Cisjordania. Según testigos y fuentes diplomáticas citados por la agencia AFP, una comitiva de representantes europeos que viajaba en vehículos de las misiones de Francia, Bélgica y Polonia fue interceptada por colonos que intentaban impedir que agricultores palestinos recogieran aceitunas. Los colonos amenazaron e insultaron a los diplomáticos y agredieron físicamente a Bernard Baudoux, de 78 años, alcalde de la ciudad francesa de Aulnoye-Aymeries, que aparece en un video consultado por la AFP desplomado junto a un vehículo, todavía con la banda tricolor puesta. Baudoux relató que fue derribado, golpeado y atacado con barras de hierro, aunque no sufrió heridas graves y pudo continuar la visita.
La reacción europea fue inmediata. El ministro de Exteriores de Francia, Jean-Noël Barrot, exigió a Israel que frene la «violencia criminal» y arreste a los responsables de unos «actos repugnantes» para llevarlos ante la justicia. Bélgica, cuyo cónsul general estaba en el lugar, condenó la agresión «con la mayor firmeza» a través de su ministro Maxime Prévot. Del lado israelí, el canciller Gideon Saar condenó «enérgicamente» los actos y los atribuyó a «alborotadores israelíes», aunque reprochó a los consulados no haber coordinado la visita con el ejército. La policía israelí anunció la apertura de una investigación para localizar a las víctimas, recoger testimonios e identificar a los sospechosos.
La agresión de Taybeh llegó apenas un día después de la que desató la indignación en Washington. El viernes, durante la cosecha anual de aceitunas cerca de la aldea de Abu Falah, decenas de colonos atacaron a agricultores palestinos y a los periodistas que cubrían la recolección. La fotoperiodista estadounidense Heidi Levine, en asignación para The Washington Post, fue rodeada, tirada al suelo y golpeada repetidamente, pese a llevar marcas visibles que la identificaban como prensa, y los agresores le arrebataron las cámaras, el teléfono y el pasaporte. El diario exigió una investigación exhaustiva. Levine fue trasladada a un hospital de Ramala, en condición estable; según relató a CNN el periodista Jasper Nathaniel, testigo del ataque, sufrió una costilla rota, una vértebra fracturada y una lesión grave en un dedo.
Este sábado también se pronunció el embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee, que calificó la agresión contra Levine de «despreciable acto de terror perpetrado por cobardes enmascarados» y pidió «una investigación completa, el arresto y el procesamiento de todos los que participaron, con todo el rigor de la ley». El presidente de Israel, Isaac Herzog, llamó a la fotoperiodista tras concluir el sabbat judío, condenó «enérgicamente» la violencia, le pidió disculpas y mencionó el incidente de Taybeh como otro grave episodio del mismo día. El Departamento de Estado pidió información sobre lo ocurrido y Rubio espera recibir un informe de la Embajada estadounidense en Jerusalén a más tardar este domingo.
No todas las voces en Israel hablaron en el mismo tono. La oficina del primer ministro, Benjamin Netanyahu, aseguró que los responsables del ataque contra la periodista deberán «rendir cuentas», pero denunció una «campaña coordinada para difamar a Israel y a los habitantes judíos de Judea y Samaria durante la cosecha de aceitunas», utilizando la denominación bíblica de Cisjordania. El choque de relatos llega con Netanyahu aspirando a la reelección en las legislativas del 27 de octubre, según recuerda la AFP, y con su Gobierno respaldando la colonización del territorio.
Los datos ayudan a dimensionar la ola de violencia. Según la organización israelí de monitoreo de asentamientos Yesh Din, citada por Reuters, los colonos han participado en al menos 170 ataques contra palestinos desde el 27 de septiembre, en torno al inicio de la cosecha anual de aceitunas, que los colonos han tratado de impedir multiplicando las agresiones en las últimas semanas. Cisjordania, territorio palestino ocupado desde 1967, vive una escalada desde el inicio de la guerra en Gaza en 2023: más de 1,100 palestinos han muerto allí desde octubre de 2023, la mayoría a manos de soldados israelíes, según un recuento de la AFP basado en cifras del Ministerio palestino de Salud, y unas 50 personas han muerto del lado israelí en el mismo período. En el territorio viven más de 500,000 colonos en asentamientos considerados ilegales por el derecho internacional, junto a unos tres millones de palestinos.
Organizaciones israelíes y palestinas advierten de que esta violencia rara vez da lugar a investigaciones exhaustivas o procesamientos, lo que alimenta un sentimiento de impunidad. Preguntado por cómo concilia su rechazo con la decisión del presidente Donald Trump de levantar, al inicio de su mandato, las sanciones contra colonos, Rubio respondió que eliminar las sanciones no equivale a respaldar la violencia. La prueba de esa presión está en marcha: Washington espera el informe de su embajada este domingo, Israel tiene una investigación abierta y Europa exige arrestos. Para los agricultores palestinos que intentan salvar la cosecha de aceitunas, los próximos días dirán si las condenas se traducen en protección real.
Fuente: Reuters, despacho del 17 de octubre de 2026 con las declaraciones del secretario de Estado Marco Rubio y datos de Yesh Din; AFP, vía Caracol Radio, 17 de octubre de 2026, sobre la agresión a la comitiva europea en Taybeh; y CNN en Español, 17 de octubre de 2026, sobre el estado de Heidi Levine y las reacciones del embajador Mike Huckabee y el presidente Isaac Herzog. Foto: agricultores palestinos durante la cosecha de aceitunas en Cisjordania (Wikimedia Commons), imagen de referencia.