El Salvador ya tiene sobre el terreno la mayor operación militar de su historia reciente fuera de sus fronteras. La Cancillería salvadoreña confirmó este miércoles que el país lleva a cabo en Haití «el despliegue operativo de más de dos mil soldados para rescatar a los cuatro aerotécnicos salvadoreños», en lo que definió como «una operación a gran escala respaldada por diversos países y organismos internacionales».
El anuncio se hizo en un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores, difundido tras una conversación telefónica entre el presidente Nayib Bukele y el primer ministro de Haití, Alix Didier Fils-Aimé, en la que ambos hablaron del operativo de rescate y de la continuidad de la misión salvadoreña en el país caribeño. Bukele, según la Cancillería, destacó «la contundencia del operativo» y reafirmó la disposición de El Salvador de seguir apoyando las labores de seguridad contra las pandillas en Haití. El Gobierno haitiano, por su parte, habló de una «coordinación bilateral» para la búsqueda y expresó su solidaridad con los militares desaparecidos y sus familias.
La cifra oficial supera los cerca de 1,300 efectivos que la prensa haitiana reportaba hasta ahora sobre el terreno. La presencia salvadoreña creció por tandas durante la última semana: primero llegaron fuerzas especiales para encabezar la búsqueda en la zona de Plaine du Cul-de-Sac, en la periferia de Puerto Príncipe, y en los últimos días han seguido partiendo aviones con militares y equipo desde El Salvador. La agencia Reuters advirtió, sin embargo, que San Salvador no ha aclarado todavía la estructura de mando del despliegue, cuánto tiempo permanecerán las tropas ni qué tareas exactas realizarán además de la búsqueda.
Los cuatro desaparecidos son aerotécnicos de la Fuerza Aérea de El Salvador dedicados a labores de evacuación médica, integrados en la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), la misión internacional respaldada por la ONU. El 18 de octubre regresaban a su campamento en un vehículo blindado, tras pasar por un mercado de las afueras de la capital, cuando fueron emboscados en la localidad de Santo, en el municipio de Croix-des-Bouquets, a unos 12 kilómetros de Puerto Príncipe. Según la Fuerza Armada salvadoreña, el blindado fue alcanzado por disparos y artefactos explosivos, se desató un incendio y sus ocupantes tuvieron que evacuarlo; desde entonces no se sabe nada de ellos.
El Gobierno de Haití calificó el hecho de secuestro y aseguró que localizarlos es una prioridad absoluta. Bukele se refirió a los suyos como «rehenes» y el 21 de octubre lanzó un ultimátum público a las bandas, escrito también en criollo haitiano: «El ataque de hoy no es nada comparado con lo que está por venir si no liberan a los cuatro rehenes vivos». Hasta el momento, ninguna pandilla ha reivindicado el ataque y las autoridades no han reportado pistas sobre el paradero de los cuatro.
La búsqueda ya tuvo un episodio amargo la semana pasada, cuando una organización no gubernamental entregó unos restos humanos asegurando que eran los de los aerotécnicos. Bukele lo desmintió —«No son nuestros hombres»— y explicó que correspondían a un niño, a un hombre de una estatura considerablemente mayor y a una persona con parte del uniforme de otro ejército; la propia GSF dijo no estar en posición de confirmar la identidad de los restos. Días después, el líder de la banda 400 Mawozo, que opera en la zona de Croix-des-Bouquets, negó estar implicado en el caso.
El Salvador participa en la misión de Haití desde 2025 con un contingente de evacuación médica que llegó bajo la anterior Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad, encabezada por Kenia. La GSF fue creada por el Consejo de Seguridad de la ONU el 30 de septiembre de 2025 para sustituir a esa misión y combatir al crimen organizado, y el pasado 29 de septiembre el Congreso salvadoreño aprobó extender la participación de sus militares en la fuerza por 12 meses más, hasta octubre de 2027.
El despliegue, mientras tanto, divide opiniones dentro de El Salvador: hay ciudadanos que cuestionan que el país se involucre en los problemas internos de Haití y otros que defienden que se haga todo lo posible por traer a los soldados de vuelta, según recogió CNN en Español entre salvadoreños consultados en la calle.
Fuente: Ministerio de Relaciones Exteriores de El Salvador (comunicado oficial), con información de Associated Press, Reuters y CNN en Español.