El evangelista Robert Walker compartió en su cuenta de Facebook un mensaje en el que asegura haber tenido dos visiones relacionadas con Puerto Rico: un fuerte terremoto y una inundación que, según su relato, dejaba bajo agua al Castillo San Felipe del Morro, en el Viejo San Juan. El mensaje, publicado el lunes 26 de octubre, se regó rápidamente por las redes — la cuenta Puerto Rico La Isla lo divulgó y la conversación suma miles de reacciones y cientos de comentarios — y ha generado tanto preocupación como llamados a la oración entre sus seguidores.

La primera visión, en un avión. Según contó el propio Walker, ocurrió el lunes 19 de octubre, mientras viajaba en avión de regreso a Puerto Rico en horas de la mañana. Afirmó que vio desesperación entre la población y al país «sacudido por un gran terremoto», y señaló que ya había compartido ese primer mensaje con sus seguidores la semana anterior.

La segunda, seis días después. El domingo 25 de octubre, y otra vez en un vuelo de regreso a la isla, Walker aseguró que Dios le dio «otra corta visión». Esta vez, dijo, vio «el Morro bajo agua y la garita hundida en el agua», en referencia a la emblemática garita del Castillo San Felipe del Morro.

«No es el mensaje que quisiéramos llevar». «No es lo que queremos y no es el mensaje que quisiéramos llevar, pero es lo que Dios nos revela, no para callar, sino para orar, hablar y advertir», escribió el evangelista al explicar por qué decidió compartir sus experiencias. Desde su interpretación religiosa, advirtió además que «vienen días de escasez y vienen días difíciles», habló de un «sacudimiento» para la iglesia, el gobierno y el país, y exhortó a los creyentes a orar, prepararse espiritualmente y volver a los principios. Su mensaje cierra con la frase: «Ninguna casa de un justo perecerá».

Reacciones divididas. En los comentarios, muchos seguidores respondieron con oraciones y contando sus propios sueños e inquietudes sobre la isla, mientras otros — incluidos creyentes — llamaron a ejercer discernimiento antes de dar por revelación cualquier mensaje de este tipo, y a no sembrar temor.

El contexto que hay que tener claro. Se trata de declaraciones de carácter religioso que expresan la fe del evangelista, no de información científica. Hasta el momento, la Red Sísmica de Puerto Rico y el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) no han emitido alerta ni predicción alguna de un terremoto o una inundación para la isla, y los terremotos no se pueden predecir con fecha ni magnitud. Lo que sí existe es actividad sísmica real y monitoreada de cerca — como el sismo de magnitud 4.1 que se sintió en la isla con epicentro al sureste de Vieques — y una recomendación permanente de preparación, porque Puerto Rico es territorio sísmico: las autoridades promueven el plan de emergencia familiar y ejercicios como el Gran ShakeOut, el simulacro de terremoto que practica toda la isla.