Para una familia que lleva décadas viviendo en la misma casa sin un papel que lo pruebe, recibir el título de propiedad cambia su economía de raíz. Eso fue lo que ocurrió en Villa Altagracia, donde el presidente Luis Abinader entregó 2,200 títulos de propiedad que benefician a unas 10,000 personas de barrios como Buenos Aires, Duarte, Duarte Abajo, El Primaveral, Enriquillo Abajo, Julio Puello, La Isabela, La Toca, San Francisco y Quija Quieta.

El alivio también se mide en dinero. Según explicó el director de Bienes Nacionales, Rafael Burgos Gómez, los beneficiarios no pagaron nada por el proceso, por disposición presidencial, y esa gratuidad representó un ahorro aproximado de RD$240 millones para el conjunto de las familias: de haber tenido que costearlo, cada una habría invertido cerca de RD$100,000. Los documentos entregados cubren una superficie de 1.9 millones de metros cuadrados y forman parte de un levantamiento que recopiló 110,000 expedientes de personas que compraron terrenos al Estado, construyeron sus viviendas y nunca recibieron el título.

El mandatario sostuvo que quienes llevan 40 o 50 años ocupando terrenos estatales deben recibir sus documentos, y reiteró que en su gestión no se permitirá que terceros compren esos terrenos para revenderlos a las mismas familias que los ocupan. También anunció que regresará al municipio para entregar otros 3,000 títulos en los próximos meses, y que mantiene seguimiento semanal con las instituciones de Titulación y el Consejo Estatal del Azúcar para agilizar los procesos pendientes.

En términos de bolsillo, el título convierte la vivienda en un patrimonio con seguridad jurídica: puede heredarse sin conflictos, venderse con su valor completo o servir de respaldo ante una entidad financiera. Para los beneficiarios que hablaron en el acto, esa tranquilidad — dejarle a los hijos un techo con papeles — fue el beneficio más repetido.

Fuente: Presidencia de la República Dominicana, 18 de octubre de 2026.