Con la bandera de Puerto Rico al frente y pancartas de «¡Fuera LUMA!», más de un centenar de ciudadanos marchó este sábado frente a las instalaciones de LUMA Energy, en Santurce, para denunciar los altos costos de la electricidad y el impacto de las facturas en el bolsillo de los puertorriqueños.

La manifestación arrancó a las 9:00 de la mañana en la avenida Juan Ponce de León, frente a las oficinas que el consorcio comparte con la Autoridad de Energía Eléctrica, custodiadas desde temprano por una fila de policías. La jornada transcurrió en orden, entre consignas y carteles que leían «Los aumentos son insostenibles», «Basta ya» y «Protesto por los niños con condiciones especiales».

Manifestantes marchan con la bandera de Puerto Rico al frente contra LUMA Energy en Santurce

Fotos: Noticentro (WAPA)

La convocatoria nació orgánicamente a través de las redes sociales y la impulsó el comerciante Christian Delgado Ortiz, quien en septiembre se vio obligado a cerrar su negocio de corrección de pintura y «detailing» en Bayamón por el costo energético. Su caso se había viralizado cuando su factura se disparó por un problema con el contador; aunque LUMA terminó ajustándola, Delgado Ortiz anunció que emigrará a Florida con sus hijos y, antes de irse, decidió convocar la protesta. «Se nos fue subiendo tanto la luz y el sistema nos complicó. Se dañan equipos por los apagones. Para septiembre tomé la decisión de cerrar porque ya no aguantamos más», expresó.

Entre los manifestantes se vieron miembros de la Unión de Trabajadores de la Industria Eléctrica y Riego (UTIER) con las camisas de su sindicato, y su presidente, Ángel Figueroa Jaramillo, quien criticó que los aumentos se han ido acumulando desde la llegada de los operadores privados al sistema. También marchó Luz Mojica, una adulta mayor que contó que, sin aire acondicionado, lavadora ni secadora en su casa, la factura se le duplicó este mes, de $24 a $50. «Estoy aquí contra LUMA. Tengo tres hijos, dos de ellos en Estados Unidos, porque ya aquí no se puede vivir», sostuvo.

El malestar tiene números: desde octubre, los abonados residenciales pagan una tarifa récord de 33.86 centavos por kilovatio hora, luego de que el Negociado de Energía de Puerto Rico acogiera, el 30 de septiembre, la mayor parte del ajuste solicitado por LUMA a partir de los costos de combustible. Y cada vez son más los que no pueden con la factura: los clientes que pidieron planes de pago subieron de 31,150 en enero a 48,189 en septiembre, cerca del 3% de los alrededor de 1.5 millones de clientes del operador eléctrico, según su Informe Trimestral.

Por escrito, LUMA Energy dijo que comparte la preocupación de las familias y los comercios por el aumento en la factura, y reiteró que no compra el combustible, no genera electricidad ni aprueba los aumentos en las tarifas. El consorcio pidió que se identifiquen soluciones que ataquen la raíz del problema y afirmó que respeta el derecho de los manifestantes a expresarse.

La asistencia quedó por debajo de lo que se anticipaba en las redes sociales, donde la convocatoria corrió con fuerza durante la semana. Aun así, los manifestantes advirtieron que el reclamo seguirá creciendo mientras las facturas no bajen.

Fuente: El Nuevo Día — Fotos: Noticentro (WAPA)