La Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés) confirmó este domingo que ha recibido restos humanos sin identificar que podrían ser de los cuatro militares salvadoreños desaparecidos hace una semana tras ser emboscados por bandas armadas en la capital de Haití, una posibilidad que la víspera había desmentido el presidente salvadoreño, Nayib Bukele.

En un comunicado, la GSF señaló que a través de una organización humanitaria externa recibió «restos que podrían pertenecer a los cuatro miembros del contingente salvadoreño que se encuentran desaparecidos tras el ataque ocurrido el 18 de octubre de 2026 en la zona de Santo, en Croix-des-Bouquets», en el área metropolitana de Puerto Príncipe.

«En este momento, la GSF no está en condiciones de confirmar si dichos restos corresponden al personal desaparecido», agregó la fuerza multinacional, creada hace un año con autorización del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para combatir a las bandas armadas y ayudar a la estabilización de Haití. La GSF adelantó que comunicará más información por sus canales oficiales cuando disponga de datos verificados.

El representante especial de la GSF, Jack Christofides, manifestó la solidaridad del personal de esa fuerza «con las familias de los cuatro desaparecidos, con sus compañeros de armas, así como con el Gobierno y el pueblo de El Salvador durante estos momentos difíciles». Esa fuerza multinacional está compuesta por más de 1,000 soldados de El Salvador, Guatemala, Jamaica, Mongolia, Sri Lanka y Chad.

El contraste con lo afirmado ayer por Bukele

La primera información sobre la recuperación de unos restos que podrían pertenecer a los salvadoreños la dio el sábado el diario The New York Times. Bukele, que a mediados de semana envió un contingente militar a Haití para tratar de encontrarlos, descartó que fueran sus soldados: «No son nuestros hombres», publicó en su cuenta de X, donde añadió que las características de los restos calcinados, recuperados por la ONG Hero Client Rescue, no corresponden a las de los aerotécnicos desaparecidos.

Según el mandatario, «los restos corresponden a un niño, a un hombre de una estatura considerablemente mayor que la de nuestros aerotécnicos y a una persona que portaba parte de un uniforme de un Ejército que no es el nuestro», y entre los restos se encontraron carnets de identificación y uniformes militares de otros países, afirmación que sustentó con fotografías de documentos a nombre de un ciudadano de Chad.

En su comunicado de hoy, la GSF aclaró ese punto: las imágenes de los documentos «pertenecen a un soldado de la GSF, integrante del contingente de Chad», que está a salvo. «Dicha tarjeta se extravió durante las operaciones de búsqueda del personal salvadoreño desaparecido. El soldado se encuentra a salvo, junto a su unidad, y no figura entre los desaparecidos», explicó la fuerza.

La GSF añadió que «la coordinación entre las fuerzas de seguridad haitianas y la GSF sigue siendo fundamental para hacer frente a las bandas armadas que amenazan a las comunidades y al futuro de este país». Mientras tanto, el paradero de los cuatro militares salvadoreños sigue sin confirmarse oficialmente y no existe identificación forense de los restos recibidos.

Fuente: Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF) — comunicado divulgado por Noticias SIN y la agencia EFE