A casi cuatro meses del asesinato de Egaldo José Oquendo, de 27 años y residente en Toa Baja, su hermana mayor contó cómo fue la propia familia la que encontró su cuerpo dentro de una estructura abandonada en la calle José Abad, en la avenida 65 de Infantería de Río Piedras, y reclamó que el caso se esclarezca.

La mujer, que pidió no ser identificada por temor, relató que la familia lo buscó tras saber que no llegó a su trabajo y que un familiar accedió a la última ubicación de su celular, en una zona que él no frecuentaba. Hasta allí llegaron de madrugada su madre, su hija, un hermano menor y un amigo, y fue ese amigo quien halló el cuerpo. La Policía confirmó el hallazgo de madrugada, con heridas de bala y dos casquillos en la escena.

Según la hermana, Oquendo llevaba $4,200 que pensaba usar para comprar un carro, y también le robaron su motora —hallada días después— y dos cadenas de oro. Por eso, desde el principio, la familia ha pensado que pudo tratarse de un asalto.

La Policía indicó que el Cuerpo de Investigaciones Criminales de San Juan mantiene la pesquisa abierta, que no ha encontrado indicios de un crimen de odio y que su teoría principal apunta a un posible carjacking. La familia ya había pedido en julio que se investigaran todos los ángulos del caso.

La hermana aseguró que, pese al vacío que dejó, la familia mantiene la fe en que se hará justicia e incluso expresó perdón hacia quien lo mató, a quien pidió que se entregue.

Fuente: El Nuevo Día.