Adén volvió a quedar en el centro de la guerra que desborda a todo Medio Oriente. Los hutíes atacaron este miércoles el aeropuerto internacional de la ciudad portuaria del sur de Yemen, apenas después de pedir a todo el que estuviera en las instalaciones que las evacuara de inmediato, según confirmaron funcionarios del Gobierno yemení. Residentes de la ciudad relataron que se escuchó una explosión en los alrededores del aeropuerto y, a partir de ese momento, el tráfico aéreo quedó detenido.
La paralización no es un dato menor. El aeropuerto de Adén funciona como una línea de vida humanitaria y es la principal puerta de acceso al sur del país: por él entran los trabajadores de ayuda, los suministros y el equipo médico que sostienen a una población castigada por más de una década de guerra. Dos funcionarios del Ministerio de Transporte confirmaron que los vuelos se detuvieron tras el ataque, mientras una fuente del sector humanitario explicó que parte del personal de Naciones Unidas había salido de las instalaciones poco antes del impacto y que nadie resultó herido.
La Organización Internacional para las Migraciones añadió que su personal que viajaba a través de Adén se encontraba a salvo y localizado después de conocerse el ataque. Antes del aviso de evacuación ya se habían escuchado explosiones en otros puntos de la ciudad, de acuerdo con los residentes, una secuencia que dibuja una jornada de tensión creciente y no un incidente aislado.
El portavoz hutí Yahya Saree explicó en una publicación en la red X que la llamada a evacuar respondía, según su versión, a la presencia en el aeropuerto de un avión militar de carga saudí que transportaba armas. Arabia Saudí, que encabeza la coalición que respalda al Gobierno reconocido internacionalmente, no había ofrecido una respuesta inmediata a esa afirmación. Los hutíes controlan Saná, la capital, y la mayor parte del noroeste de Yemen, y ya habían atacado el aeropuerto de Adén en ocasiones anteriores.
El ataque llega en plena escalada de los combates entre los hutíes y la coalición que apoya al Gobierno yemení. La intensidad de las últimas semanas ha abierto un frente nuevo y volátil dentro de la guerra más amplia que Estados Unidos e Israel sostienen contra Irán, el principal respaldo del movimiento hutí. Cada golpe en Yemen se lee ya en clave regional, y no solo como un episodio más de la guerra civil yemení.
La geografía explica parte de esa lectura. El mes pasado, fuerzas hutíes avanzaron hacia el estrecho de Bab el Mandeb, una de las rutas marítimas más estratégicas del planeta, situada frente al estrecho de Ormuz, al otro lado de la península arábiga. Desde entonces, las fuerzas gubernamentales han intentado recuperar territorio en la costa del mar Rojo para aflojar el control hutí sobre ese paso, y la coalición ha intensificado sus ataques contra posiciones hutíes en respuesta a la ofensiva del grupo contra Arabia Saudí, que en las últimas semanas llegó a vaciar buena parte del tráfico aéreo de Riad.
Para las organizaciones humanitarias, el aeropuerto es insustituible. Médicos Sin Fronteras recordó el martes que hace unos días uno de sus aviones estaba a punto de despegar de Adén cuando los trabajadores fueron enviados a refugiarse porque un misil cayó cerca de la pista. «El aeropuerto de Adén es el principal punto de entrada de los trabajadores humanitarios, los suministros y el equipo médico hacia el sur de Yemen, y que ese acceso sea seguro es crucial», subrayó la organización en un comunicado.
Del otro lado del frente, la televisión Al Masirah, controlada por los hutíes, informó de 14 muertos y 15 heridos en lo que describió como un ataque saudí contra la región de Jawf, en el norte del país, una cifra que no ha podido verificarse de forma independiente. La renovada violencia ha hecho añicos la tregua auspiciada por la ONU en 2022, que durante años contuvo los ataques de gran escala de un conflicto que comenzó en 2014, cuando los hutíes expulsaron al Gobierno de Saná.
Las agencias de ayuda advierten de que esta nueva ronda de combates está empeorando con rapidez las condiciones en un país que ya sufre una de las peores crisis humanitarias del mundo. Con el aeropuerto cerrado, el sur de Yemen queda todavía más aislado: cada día sin vuelos es un día sin médicos, sin medicinas y sin relevo para los equipos que quedan sobre el terreno.
Fuente: Reuters, 28 de octubre de 2026 (ataque hutí contra el aeropuerto de Adén tras la orden de evacuación; tráfico aéreo detenido; personal de la ONU fuera antes del impacto y sin heridos; versión del portavoz Yahya Saree; declaraciones de Médicos Sin Fronteras y de la Organización Internacional para las Migraciones). Foto: escena de un aeropuerto del sur de Yemen con aviones detenidos en pista (imagen original generada en la casa).