El administrador de la Administración para el Control de Drogas (DEA), Terry Cole, reavivó este lunes la acusación que Washington sostiene desde hace cuatro décadas: que la corrupción de las autoridades mexicanas fue una pieza clave en el secuestro, la tortura y el asesinato del agente Enrique «Kiki» Camarena, ocurrido en 1985.
«Les pido que apoyen la Semana del Listón Rojo, que rinde homenaje a 'Kiki' Camarena, un agente de la DEA que fue capturado, torturado y asesinado en México bajo la corrupción de las autoridades mexicanas a principios de la década de 1980», dijo Cole durante un evento en Wilkes-Barre, Pensilvania.
El jefe de la agencia antidrogas estuvo acompañado por Todd Blanche, alto funcionario del Departamento de Justicia, y por la zar antidrogas Sara Carter, en un acto centrado en los resultados del combate al tráfico de fentanilo. El pronunciamiento llega a pocos días del inicio de la Semana del Listón Rojo, la campaña anual de prevención del consumo de drogas creada en 1988 en memoria del agente asesinado.
Cole evitó profundizar en la acusación federal presentada en 1990, según la cual exmandos mexicanos —entre ellos Manuel Ibarra, exdirector de la Policía Judicial Federal, y Miguel Aldana, exdirector de la oficina de Interpol en México— habrían protegido a la cúpula del Cártel de Guadalajara, incluido Rafael Caro Quintero, para secuestrar y matar a Camarena.
Cuatro décadas después del crimen, Caro Quintero permanece bajo custodia en Nueva York. Allí enfrenta, ante la Corte Federal del Distrito Este, un proceso derivado de una acusación de 2020 que incluye el cargo de conspiración para asesinar a quienes amenazaran sus operaciones de narcotráfico entre 1980 y 2018, sin que hasta ahora haya alcanzado un acuerdo con el Gobierno estadounidense.
No es la primera vez que Cole pone el dedo en esa llaga: desde abril pasado ha insistido en que la corrupción de políticos y funcionarios en México es un componente clave para que los cárteles muevan drogas hacia Estados Unidos, y ha advertido que la administración Trump buscará procesar a los responsables.
En el mismo evento, la DEA presentó sus cifras del combate al fentanilo: según la agencia, durante 2025 se impidió el ingreso al país de más de 4,100 kilogramos de esa droga, un golpe que su director presenta como «vidas salvadas y comunidades protegidas».
Fuente: Diario de Juárez, con las declaraciones del administrador de la DEA, Terry Cole, en un acto oficial en Wilkes-Barre, Pensilvania.