El gobierno de Puerto Rico continúa arrastrando deficiencias en sus controles financieros y presupuestarios, mientras la economía comienza a mostrar señales de contracción, según el informe financiero del tercer trimestre divulgado por la Junta de Supervisión Fiscal (JSF).
El organismo señaló que las fallas, acumuladas durante décadas y que contribuyeron a la quiebra del país, incluyen proyecciones económicas excesivamente optimistas, falta de controles sobre los compromisos de gastos de las agencias, ausencia de un mecanismo institucionalizado para consensuar los estimados de recaudos y deficiencias en el seguimiento de los fondos federales.
El informe también advierte una reducción de 0.2% en el Índice de Actividad Económica, otro indicio de que la economía de la isla empieza a enfriarse.