El Departamento de Justicia de Estados Unidos aclaró que ningún agente ni empleado del FBI o de ICE servirá como monitor durante las elecciones de medio término, en una presentación judicial dentro de la demanda radicada por la organización de derechos civiles NAACP.

Según la presentación, los monitores electorales no actuarán como agentes del orden público: se limitarán a observar los centros de votación y tomar notas, tendrán prohibido portar armas de fuego y fueron adiestrados para no interferir con el voto y respetar las reglas estatales y locales, como en ciclos anteriores.

El Departamento precisó que sí servirán como monitores empleados del Buró Federal de Prisiones, de la ATF y de la DEA, pero ningún personal del FBI ni de ICE.

La NAACP demandó para impedir que fiscales y otros agentes del orden público funjan como monitores, argumentando que los planes de la administración de Donald Trump equivalen a intimidación al votante. La administración ha endurecido su supervisión electoral y presiona a los estados para que entreguen datos de registro de votantes, alegando que busca reforzar la confianza pública en los comicios.

Fuente: Reuters.