Los líderes de la Unión Europea se preparan para cerrar filas este viernes en Bruselas alrededor del presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, en una cumbre que llega en uno de los momentos más complicados de la guerra, con ataques de misiles y drones sobre ciudades ucranianas y el temor a que Estados Unidos reduzca su apoyo en inteligencia y armamento a Kiev.

El encuentro ocurre después de que el presidente Donald Trump volviera a cargar contra Ucrania al calificar de «una vergüenza» sus ataques contra refinerías rusas. En una entrevista con Newsmax, Trump sostuvo que esos golpes lo único que logran es subir el precio mundial del petróleo, una preocupación que pesa sobre su administración de cara a las elecciones de mitad de mandato de noviembre.

Al llegar a la cumbre, Zelenski afirmó que no ve señales de que Rusia esté lista para terminar la guerra, por lo que el paquete de invierno que discutirá con los europeos no se limita a energía: incluye también defensa aérea y financiamiento para lo que resta de este año y para 2027. Ucrania retomó los ataques a la infraestructura petrolera rusa tras declarar abandonado el alto el fuego energético que Trump había anunciado el pasado fin de semana.

Desde Europa, el primer ministro neerlandés, Rob Jetten, respondió que ese no es el lenguaje correcto y que también es interés de Trump defender a Ucrania en esta guerra. Según Reuters, la administración estadounidense evalúa además aliviar sanciones a buques de la llamada flota fantasma que han transportado petróleo de Rusia y otros países, de acuerdo con un funcionario estadounidense.

Fuente: Reuters