La excandidata presidencial ecuatoriana Luisa González, la principal figura de la oposición al presidente Daniel Noboa, pasó su primera noche en la cárcel de Riobamba, en la provincia andina de Chimborazo, donde ingresó el viernes para cumplir la prisión preventiva dictada en su contra en un caso que investiga un presunto lavado de activos durante su campaña electoral de 2023.
González, de 48 años y dirigente del movimiento Revolución Ciudadana —el partido del expresidente Rafael Correa—, fue detenida la madrugada del jueves en su domicilio de Canuto, una localidad rural de la provincia costera de Manabí donde se crió, en un operativo de la Fiscalía y la Policía Nacional que ejecutó tres órdenes de detención en Manabí y Pichincha. Tras el arresto fue trasladada al Cuartel Modelo de Guayaquil.
El viernes, tras una audiencia de formulación de cargos que se celebró a puerta cerrada y se prolongó durante más de doce horas, un juez acogió la solicitud de la Fiscalía y ordenó su ingreso en prisión preventiva mientras avanza el proceso. También quedaron en prisión preventiva otros dos procesados en el mismo caso: el exasambleísta Santiago Díaz y Wendy Onofre, exfuncionaria del Municipio de Guayaquil. Esa misma tarde, González fue trasladada en un avión policial hasta Cotopaxi y luego por carretera, en un convoy de militares y policías, hasta la cárcel de Riobamba.
La investigación, bautizada por la Fiscalía como caso 'Laberinto', examina presuntas irregularidades en el financiamiento político y el gasto electoral en publicidad de la campaña presidencial de 2023: inconsistencias en los aportes recibidos por Revolución Ciudadana y en el origen lícito de los recursos. Parte de los indicios, difundidos por un funcionario del Gobierno de Noboa, apunta a supuestos aportes no declarados por cerca de 500,000 dólares, y el caso tomó fuerza con el testimonio del exasambleísta Díaz, quien afirmó haber traído dinero en efectivo desde Venezuela para la campaña, extremo que Correa y la propia González han negado. El proceso sigue el hilo de otra causa, 'Caja Chica', por la que a inicios de año ya se había allanado la vivienda de la dirigente.
La detención llega a unas cinco semanas de las elecciones locales del 29 de noviembre, en las que Revolución Ciudadana no podrá participar tras haber sido suspendida por el Tribunal Contencioso Electoral a petición de la Fiscalía. González, que perdió frente a Noboa las segundas vueltas presidenciales de 2023 y 2025, también vio rechazada en septiembre su intento de inscribirse como candidata a la Prefectura de Manabí.
El correísmo ha reaccionado denunciando una persecución política. El expresidente Rafael Correa escribió en X que González «es un ejemplo de entereza, serenidad y valentía», mientras el dirigente Ricardo Patiño contó a EFE que ningún miembro del movimiento ha podido tener contacto con ella y que las compañeras que la esperaban a las afueras de la cárcel solo vieron entrar vehículos con vidrios polarizados. La propia González, que se declaró inocente en la audiencia y se dijo dispuesta a colaborar con la justicia, difundió un mensaje en el que afirma: «Soy Luisa Magdalena González Alcívar y estoy aquí, responderé con la verdad que merece mi país y por la dignidad de mi pueblo». Human Rights Watch, por su parte, aseguró que sigue el caso «con preocupación». La etapa de instrucción fiscal puede extenderse hasta 90 días.
Fuente: EFE / El País