El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, aseguró que Irán está desarrollando misiles balísticos intercontinentales diseñados para alcanzar territorio de Estados Unidos y que su objetivo es equiparlos con ojivas nucleares. La advertencia la lanzó en una entrevista con el presentador Mark Levin, en el programa “Life, Liberty & Levin” de Fox News, emitida la noche del sábado 17 de octubre y recogida este domingo por la prensa israelí e internacional.

En la conversación, Netanyahu sostuvo que un arma de ese alcance cambiaría por completo la ecuación de seguridad, porque —en sus palabras— cada ciudad de Estados Unidos quedaría como rehén del chantaje de Teherán. El mandatario argumentó además que Irán sería una potencia nuclear distinta a las demás, porque, a su juicio, su liderazgo no sigue el mismo cálculo cuidadoso de costos y beneficios que ha marcado la disuasión entre países con armas atómicas.

La afirmación llega, sin embargo, con un matiz importante de la propia inteligencia estadounidense. La evaluación de inteligencia de Estados Unidos de 2026 señala que Irán ha demostrado tecnología de lanzamiento espacial y otras capacidades que podrían servirle para empezar a desarrollar un misil intercontinental militarmente viable antes de 2035 si Teherán decidiera seguir ese camino. Esa misma evaluación no dice que Irán posea hoy un misil intercontinental operativo capaz de llegar a Estados Unidos, una diferencia que separa el riesgo futuro que describe Washington de la amenaza inmediata que planteó Netanyahu en televisión.

Netanyahu enmarcó el programa de misiles dentro de una confrontación más amplia. Describió a Hamás, Hezbolá y los hutíes de Yemen —las “tres H”, como las llamó— como brazos de un mismo pulpo cuya cabeza está en Teherán, y subrayó que su crítica va dirigida contra el régimen iraní y no contra el pueblo de Irán, del que destacó su historia y su cultura. Según su tesis, el régimen considera a Israel un objetivo inmediato, pero ve a Estados Unidos como su enemigo último y también mantiene hostilidad ideológica hacia Europa.

Preguntado por lo que espera lograr junto al presidente Donald Trump en lo que resta de su mandato, Netanyahu respondió que uno de sus grandes objetivos es la eliminación completa de la amenaza iraní para Israel, para Estados Unidos y para el mundo. Elogió lo que calificó como el liderazgo de Trump y planteó que esa meta exige un proceso largo de presión militar y económica, porque —sostuvo— con Teherán no sirven los intentos de acercamiento ni los acuerdos, que en su opinión no se sostienen. Días antes, esta misma semana, Netanyahu ya había dicho que no buscaba un nuevo ataque preventivo contra Irán antes de las elecciones israelíes del 27 de octubre, aunque advirtió de que Israel respondería con fuerza si era atacado.

La entrevista también le sirvió para defender la actuación de Israel en Gaza frente a las críticas internacionales. Netanyahu afirmó que Hamás impidió a los civiles salir de las zonas de combate a punta de pistola y que eso explica buena parte de las víctimas civiles, mientras Israel —según aseguró— envió millones de folletos, llamadas y mensajes para pedir a la población que se alejara del peligro. Rechazó además que Israel sea un proyecto colonial y lo definió como la patria histórica del pueblo judío.

El trasfondo político es ineludible. La conversación se emitió a solo diez días de las elecciones del 27 de octubre en Israel, las primeras desde los ataques del 7 de octubre de 2023, y en una campaña en la que la seguridad nacional, la guerra de Gaza y la confrontación con Irán ocupan el centro del debate. Netanyahu, que busca un nuevo mandato, insistió en que pelea cada elección como si fuera a perderla y en que, si resulta reelegido, espera mantener la alianza de trabajo con Trump en materia de seguridad regional.

Por ahora, la advertencia sobre los misiles no vino acompañada de pruebas públicas nuevas ni de una respuesta inmediata de Teherán o de Washington recogida en la cobertura de este domingo. Lo que sí deja es el contraste que marcará el debate de los próximos días: Israel presentando el programa iraní como una amenaza directa y cercana para las ciudades estadounidenses, y la evaluación oficial de inteligencia de Estados Unidos describiendo una capacidad todavía en desarrollo, condicionada a una decisión que —según ese documento— Irán aún no ha tomado.

Fuente: entrevista de Benjamin Netanyahu con Mark Levin en “Life, Liberty & Levin” (Fox News), emitida la noche del sábado 17 de octubre de 2026 y recogida el 18 de octubre de 2026, con la evaluación de inteligencia de Estados Unidos de 2026 citada en la cobertura y antecedentes de Reuters del 14 de octubre de 2026 sobre su postura ante un ataque preventivo contra Irán. Foto: Donald Trump y Benjamin Netanyahu en la Casa Blanca, en febrero de 2025 (Wikimedia Commons), imagen de archivo y de referencia.