La Operación Proteger el Voto, la ofensiva electoral de la administración del presidente Donald Trump, dejó este lunes 11 personas arrestadas y otras 17 imputadas en California, para un total de 28 acusados de haberse registrado ilegalmente para votar y, en algunos casos, de haber emitido el voto, según el Departamento de Justicia federal.
De acuerdo con los fiscales federales, ninguno de los acusados es un inmigrante indocumentado: todos tienen residencia permanente (green card), un estatus que les permite vivir y trabajar en Estados Unidos, pero no participar en los comicios. Los casos salieron a la luz cuando los acusados solicitaron la naturalización. Al menos ocho habrían votado más de una vez, algunos incluso en las elecciones primarias de junio de 2026, y podrían enfrentar hasta cinco años de prisión.
En paralelo, el Departamento de Justicia pidió a un juez federal de Los Ángeles que ordene apartar las boletas de unas 20,000 personas bajo sospecha de estar inscritas en el padrón sin ser ciudadanas, y mantiene una demanda contra funcionarios electorales de California, a quienes acusa de negarse a colaborar con la verificación del padrón.
El operativo llega a pocas semanas de las elecciones de medio término del 3 de noviembre. El gobernador Gavin Newsom lo calificó la semana pasada como «un intento triste y desesperado de Trump por utilizar su politizado Departamento de Justicia para tratar de suprimir el voto de los californianos». Los funcionarios estatales demandados sostienen que ya existen filtros para verificar las inscripciones y que la ley federal prohíbe modificar los padrones durante los 90 días previos a una elección.
Fuente: El País, con los anuncios del Departamento de Justicia de EE. UU.