Su nombre salió a la luz este viernes: Kaylub Giamanco, de 36 años, carpintero de Bend, Oregón, y padre de dos niñas que estudian en la escuela primaria Silver Rail, es el hombre que detuvo la masacre del jueves en ese plantel.
Giamanco regresaba a su casa en su hora de almuerzo cuando escuchó los disparos y vio al atacante, un adolescente de 16 años y exalumno de la escuela, entrar a tiros al plantel con una escopeta calibre 12. Lo siguió hasta el interior del edificio, donde una maestra ya se había enfrentado al agresor lanzándole su teléfono y abalanzándose sobre él, y allí le disparó y lo abatió, minutos antes de que llegara la Policía. Giamanco tiene permiso para portar un arma oculta.
La Policía de Bend confirmó que el atacante, identificado este viernes como Griffin J. John II, asesinó a tres niños de 5, 8 y 11 años y a una maestra, e hirió de gravedad a otro menor de 7 años y a otra docente de 54. El jefe policiaco Mike Krantz reconoció la valentía de Giamanco y de la maestra que forcejeó con el tirador: su intervención evitó una tragedia aún mayor. Las dos hijas de Giamanco salieron ilesas.
La familia lo identificó públicamente este viernes y pidió privacidad. Aseguraron que no busca reconocimiento, que agradece el apoyo de los rescatistas, el personal escolar y la comunidad, y que, según contó su hermano Kyle a NBC News, aún carga con la culpa de no haber podido salvar a más niños. El presidente Donald Trump lo elogió desde la Casa Blanca y lo llamó un «gran héroe», al afirmar que sin su intervención la tragedia habría sido mucho peor.
La cobertura inicial de MDX News sobre el ataque: Tres niños y un maestro mueren en tiroteo escolar en Oregón.
Fuente: USA TODAY / NBC News / El Nuevo Día.