Un conductor de 24 años fue arrestado la noche del sábado en Ponce tras un violento incidente en el que presuntamente apuntó con un arma de fuego a tres oficiales de la Policía de Puerto Rico, lo que provocó que los agentes abrieran fuego y se desatara una persecución vehicular que culminó en la calle Riverside.

El seguimiento hasta la calle Cristina

Los hechos se registraron a las 10:34 de la noche del sábado, mientras dos agentes de la Unidad Preventiva y un inspector, director operacional del área, realizaban un patrullaje preventivo por la avenida Santiago de los Caballeros en una camioneta sin rotulación oficial. Los uniformados divisaron una guagua Toyota Tacoma gris que alegadamente era conducida de forma negligente.

Los oficiales le dieron seguimiento hasta que el conductor se detuvo frente a la residencia número 13 de la calle Cristina y se bajó del vehículo. De acuerdo con la querella oficial, los tres policías descendieron de su unidad, se identificaron como miembros de la uniformada y le impartieron directrices verbales.

Los disparos, la huida y el arresto

La versión de las autoridades establece que, en ese instante, el sujeto les apuntó de forma directa con una pistola. Ante la amenaza, los tres oficiales repelieron disparando sus armas de reglamento. El conductor abordó nuevamente la Tacoma y huyó por la calle Cristina, hasta que las unidades lograron interceptarlo y ponerlo bajo arresto en la calle Riverside.

El detenido, quien se identificó ante los agentes, posee una licencia de armas vigente hasta el 16 de agosto de 2029. Tras el arresto, la Policía le ocupó una pistola Glock modelo 23, calibre .40, con un cargador de 20 municiones, la única arma que figura registrada legalmente a su nombre.

La investigación de uso de fuerza

Como parte del protocolo en intervenciones con disparos, los investigadores confiscaron las armas de reglamento de los dos agentes y del inspector para someterlas a análisis periciales en el Instituto de Ciencias Forenses. En la escena original se recuperaron ocho casquillos de bala calibre 9 milímetros como parte de la evidencia.

La fiscal de turno, Jennifer Ortiz Rivera, fue notificada del suceso. El capitán Julio Orengo y el agente Luis Martínez, de la División de Investigación de Incidentes de Uso de Fuerza (FIU), asumieron la pesquisa para evaluar las actuaciones de todas las partes. El detenido conserva la presunción de inocencia.