Cientos de miles de personas volvieron a salir este sábado a las calles de Francia contra el costo de la vida y las condiciones de las escuelas, en una jornada que terminó con choques en París y cientos de detenidos, mientras en Alemania las protestas juveniles del movimiento «Gen Z regelt» derivaron en disturbios en Hamburgo, Colonia y otras ciudades.

Francia: tercer sábado de furia en las calles

El Ministerio del Interior cifró en unas 320,000 las personas que se manifestaron en todo el país, unas 70,000 de ellas en París, mientras las organizaciones juveniles elevaban la cuenta a cerca de medio millón. El Gobierno desplegó unos 70,000 policías y gendarmes, y la marcha parisina fue desviada a las afueras de la capital, de la Porte de Bagnolet a la Porte de Charenton, para alejarla de los edificios de Gobierno y de las zonas turísticas.

La jornada fue pacífica durante horas, pero al caer la tarde estallaron los choques cerca del punto final de la marcha: grupos de encapuchados arrancaron adoquines con martillos y lanzaron botellas, fuegos artificiales y al menos un artefacto incendiario contra los agentes, que respondieron con gases lacrimógenos y granadas aturdidoras. Un gendarme sufrió quemaduras al ser alcanzado por un cóctel molotov, un ataque que el ministro del Interior, Laurent Nuñez, calificó de tentativa de asesinato. También hubo enfrentamientos en Marsella, Lyon, Toulouse, Rennes y Lille, y la policía reportaba más de 290 detenidos en todo el país.

Alemania: la «Generación Z» se rebela contra el servicio militar y los recortes

En Alemania, la iniciativa juvenil «Gen Z regelt» —«la Generación Z se encarga»— convocó manifestaciones en más de 30 ciudades contra la posible vuelta del servicio militar obligatorio, el aumento del gasto militar, los recortes sociales, el costo de la vida y el deterioro de las escuelas. La policía contó unas 5,000 personas en Berlín, frente a las 11,000 que dijeron los organizadores, que hablaban de más de 68,000 participantes en todo el país, lejos de los 170,000 que se habían anotado en línea.

Como en Francia, el día fue mayoritariamente pacífico y la violencia llegó al anochecer: en Hamburgo, grupos de encapuchados levantaron barricadas y las quemaron cerca de la estación central; en Berlín lanzaron botellas, huevos y petardos contra la policía; en Fráncfort varios agentes resultaron heridos, uno de ellos posiblemente de gravedad, según el ministro del Interior de Hesse, Roman Poseck; y en Colonia y Stuttgart la policía detuvo las marchas en varias ocasiones y llegó a usar cañones de agua.

Un movimiento que nació en las escuelas

Las protestas francesas comenzaron el mes pasado como un movimiento de estudiantes de secundaria que denunciaban edificios escolares abandonados, falta de maestros y un sistema de admisión universitaria que consideran injusto, y a ellas se sumaron sindicatos y sectores molestos con el Gobierno del presidente Emmanuel Macron, que impuso toques de queda para menores en varias zonas. En Alemania, las autoridades habían advertido que grupos violentos podían aprovechar la noche de Halloween, y muchos comercios protegieron sus vitrinas por temor a que se repitieran los disturbios de las semanas anteriores en Francia.

Fuente: Associated Press (AP), con información de AFP y dpa