Albania vivió este sábado el quinto día de caos en sus calles. Miles de jóvenes se congregaron frente al Ministerio de Educación, en el centro de Tirana, en un creciente movimiento estudiantil que exige la dimisión del primer ministro Edi Rama. La protesta se tornó violenta cuando un grupo de jóvenes enmascarados arrojó piedras contra la Policía antidisturbios, que respondió con granadas aturdidoras, gases lacrimógenos y un cañón de agua.
Según las cifras policiales, hasta el momento han sido detenidos 500 manifestantes, de los cuales 330 ya fueron puestos en libertad. Unos 120 policías y 45 manifestantes resultaron heridos, aunque se teme que muchas lesiones de manifestantes no hayan sido registradas. Durante la semana, los manifestantes destrozaron ventanas, incendiaron edificios gubernamentales —entre ellos la sede del Ministerio de Educación, que ardió parcialmente— y se enfrentaron con los agentes en la capital y en otras ciudades como Lezha, Elbasan, Shkodra y Korca.
El movimiento comenzó el pasado 13 de octubre con un boicot a las clases de secundaria y universidad en protesta por las malas condiciones de la educación pública: instalaciones deterioradas, el coste de los estudios, la escasez de ayudas económicas y las pocas oportunidades de empleo tras graduarse. A las demandas se suman la corrupción y la falta de empleo, y meses de protestas mayoritariamente pacíficas contra un complejo turístico de lujo en la prístina costa sur del país, respaldado por inversores entre los que figura Jared Kushner, yerno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Rama, que gobierna desde 2013 y ganó un cuarto mandato en las elecciones del año pasado, ha rechazado dimitir: ha dicho que los gobiernos se cambian mediante elecciones, no revoluciones, y que no cederá ante la violencia. El primer ministro culpa a la oposición de alentar los disturbios y promete que los manifestantes violentos serán juzgados. Los disturbios se perfilan como la mayor amenaza para su gobierno, que aspira a llevar a Albania a la Unión Europea en 2028.
Fuente: Reuters y Euronews.