La leyenda de la lucha libre Ric Flair, de 77 años, ya se encuentra en su casa recuperándose, luego de haber sido dado de alta del hospital donde fue atendido tras la aparatosa caída que sufrió el viernes por la mañana fuera del restaurante Wagamama, en Tampa, Florida.
Según el reporte original de TMZ, el «Nature Boy» se levantó de la barra del establecimiento —dejando atrás su teléfono y su bebida—, cruzó la calle y cayó de repente, golpeándose la cara. Flair se cortó la cabeza y el área del ojo, que sangró abundantemente, y los reportes mencionaron una posible conmoción. El Departamento de Bomberos y Rescate de Tampa confirmó a Fox News Digital que respondió a una caída fuera del establecimiento y trasladó a un hombre adulto a un hospital local, sin identificarlo por las reglas de privacidad médica.
Flair fue llevado en ambulancia al Tampa General Hospital, donde permaneció bajo atención médica hasta las 4:30 de la madrugada del sábado, cuando fue dado de alta. Ya en su casa, el miembro del Salón de la Fama de la WWE publicó una fotografía en la que se le ve sentado, con un vendaje circular sobre el ojo derecho y moretones en el rostro, junto a un mensaje de agradecimiento: «Gracias a todos por los mensajes y las oraciones. Le responderé a cada uno individualmente a medida que me fortalezca. Gracias a todo el personal y los doctores del Tampa General Hospital, que me aguantaron hasta las 4:30 a. m. Estoy enfocado en mi sanación y recuperación ahora mismo. ¡Voy a estar bien!».
Su hija, la estrella de la WWE Charlotte Flair, también llevó tranquilidad a los fanáticos al compartir en X que su padre va a estar bien, con el humor que caracteriza a la familia: contó que el excampeón le dijo al doctor que se había caído porque el Ultimate Warrior lo había dejado caer de cabeza.
El accidente ocurrió apenas horas después de que el propio Flair anunciara, la misma mañana del viernes, que cancelaba su aparición programada en el Washington State Horror Con, en el área de Seattle, debido a un coágulo de sangre en una pierna. En su declaración explicó que sus médicos le limitaron los viajes a entre tres y cuatro horas —Seattle quedaba fuera de ese alcance— y que tiene programado un procedimiento para tratar la vena afectada, tras el cual espera recibir el alta para viajar más lejos. «Los coágulos de sangre son extremadamente serios y pueden ser mortales», escribió entonces.
En su mensaje del sábado, Flair aprovechó además para aclarar que ya no controla su página de Facebook, en medio de una disputa legal con una agencia digital, y se disculpó por las publicaciones realizadas desde esa cuenta mientras él se encontraba hospitalizado.
Flair, 16 veces campeón mundial y considerado uno de los luchadores más grandes de la historia, disputó su última lucha en julio de 2022. Por ahora, su enfoque —según sus propias palabras— es sanar y recuperarse.
Fuente: TMZ / People / Fox News