Rudy Cantarini, teniente retirado del Departamento de Policía de Nueva York, se quedó al teléfono durante 14 minutos mientras su hija Andrea, de 37 años, rogaba por su vida con un arma en la cabeza dentro de su apartamento de Riverdale, en El Bronx. El padre contó su testimonio al New York Post: escuchó el disparo y, segundos después, la voz del novio de su hija al otro lado de la línea.
«Me va a matar, me tiene un arma en la cabeza»
La llamada llegó a las 8:47 de la noche del martes. Andrea llamó a su padre, que vive en Poughkeepsie, gritando que su novio la iba a matar y que le tenía un arma en la cabeza. Durante 14 minutos, padre e hija rogaron juntos para que Juan Cornelio Diaz la dejara ir. El propio Cantarini le suplicó por teléfono: «Por favor, no la mates, Juan. No es demasiado tarde, Juan. Solo déjala ir». Según su relato, escuchó el primer disparo y entonces Diaz tomó el teléfono y le dijo: «Ya no está, Rudy». Acto seguido, Diaz se quitó la vida. «Esos 14 minutos se repiten una y otra vez en mi cabeza», dijo el padre. «Tengo que vivir con esto el resto de mi vida. Ella era la niña de mis ojos».
El día que lo precedió: una discusión, un arma y una emboscada
De acuerdo con el testimonio del padre, la pareja había tenido una fuerte discusión esa misma mañana: Diaz cerró una puerta con Andrea dentro mientras blandía un arma, con la hija de ambos, de seis años, fuera de la habitación. Andrea salió de la casa, llevó a la niña a casa de su padre y se fue a su turno como enfermera en el hospital St. Barnabas. Su madre y dos amigas del trabajo le rogaron que no regresara al apartamento, pero al volver por la noche creyó que Diaz estaba de turno y él la esperaba dentro: la encerró en la habitación y no la dejó salir. Según su padre, Andrea quería terminar la relación y Diaz no lo aceptó.
Enfermera, madre y «la niña de sus ojos»
Andrea Cantarini creció en Staten Island, en una familia de cinco hermanos, y se formó como enfermera en el Bronx Community College de la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY), la misma institución cuyo retrato ilustra esta nota. Trabajaba en el hospital St. Barnabas, en El Bronx, y deja una hija de seis años, para cuyo cuidado su tía Nancy Cantarini abrió una recaudación de fondos. «Era una gran madre», repitió su padre. «La vi tantas veces en el Departamento de Policía, pero ahora estoy del otro lado», dijo el ex teniente sobre el caso.
Lo que se sabe de la investigación
Como reportó MDX News el miércoles, agentes del cuartel 50 del NYPD respondieron poco después de las 9:00 de la noche a una llamada al 911 en el 3950 de la avenida Blackstone, en Riverdale, y hallaron a la pareja muerta, ambos con heridas de bala en la cabeza; en la escena se recuperó un arma de fuego. Diaz, de 38 años, era oficial de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) destinado en el aeropuerto internacional JFK; la agencia confirmó su empleo y su cooperación con la investigación. Según la Policía, la pareja no tenía historial de intervenciones por incidentes domésticos y la investigación continúa abierta.
Si usted o alguien que conoce vive una situación de violencia doméstica en Estados Unidos, puede llamar a la línea nacional de ayuda al 1-800-799-7233 o enviar el mensaje de texto START al 88788.
Fuente: Daily Voice y New York Post, con información del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD). Andrea Cantarini, en un retrato de su etapa como estudiante de enfermería en el Bronx Community College (CUNY).