Santo Domingo. El Ministerio de Salud Pública y el Servicio Nacional de Salud (SNS) activaron la vigilancia epidemiológica y los planes de contingencia en la red hospitalaria del país ante el aumento del riesgo de enfermedades asociado a las inundaciones provocadas por las vaguadas que inciden sobre el territorio dominicano.
Las direcciones provinciales y de área de salud concentran el monitoreo en la leptospirosis, las diarreas agudas, las afecciones de la piel y los problemas respiratorios, padecimientos que pueden aumentar por el contacto con aguas contaminadas y por la proliferación de mosquitos tras las lluvias.
Como parte de la respuesta, el Servicio Nacional de Salud ordenó a los directores de los hospitales de la red pública organizar guardias médicas continuas de 24 horas y verificar las reservas de agua potable, el combustible para las plantas auxiliares y las existencias de medicamentos fundamentales.
En el Gran Santo Domingo, el hospital infantil Robert Reid Cabral requirió ajustes en su esquema regular tras registrarse un problema de sobretensión en sus redes de energía, lo que obligó a activar generadores auxiliares y a trasladar provisionalmente áreas de consulta, en coordinación con las distribuidoras de electricidad.
La cartera sanitaria reiteró el llamado a la población a no bañarse ni cruzar cañadas crecidas, a utilizar calzado cerrado al transitar por zonas inundadas y a hervir el agua antes de consumirla, como medidas básicas para reducir los contagios mientras se mantiene la vigilancia en las comunidades afectadas.
Fuente: Ministerio de Salud Pública y Servicio Nacional de Salud, según la información publicada por El Seis.