Siete buques petroleros terminaron incendiados o con daños durante la noche en el estrecho de Ormuz, según informó este jueves la televisión estatal de Irán a partir de un comunicado de la fuerza naval de la Guardia Revolucionaria. De confirmarse la cifra completa, sería la jornada con más embarcaciones afectadas en esa vía marítima desde que el 28 de febrero Estados Unidos e Israel lanzaron los ataques conjuntos que abrieron la guerra.
La versión iraní divide los hechos en dos grupos. Cuatro buques, a los que Teherán acusa de mover cargamentos de petróleo por rutas que considera ilegales, habrían sido alcanzados de forma simultánea mientras hacían una transferencia de crudo y se habrían incendiado tras ser seguidos por efectivos navales iraníes en el norte del golfo Pérsico. Los otros tres habrían chocado con minas navales al oeste del estrecho y habrían quedado inmovilizados, sin poder seguir su travesía.
El reporte no identificó las banderas de los buques ni ofreció un balance de víctimas. La agencia Associated Press subrayó que no ha podido confirmar de forma independiente lo ocurrido, y el observatorio militar británico UKMTO, que recoge los incidentes de la navegación comercial en la zona, tampoco había informado de estos últimos ataques en el momento de publicarse la noticia, aunque en días recientes ha advertido de que algunas navieras se resisten cada vez más a reportar lo que les pasa en el estrecho.
El comunicado naval llegó acompañado de una amenaza directa. La Guardia Revolucionaria advirtió de que, si Estados Unidos sigue ayudando a guiar a los mercantes por lo que califica de pasos ilegales, su respuesta podría ampliarse hasta alcanzar las bases militares estadounidenses repartidas por la región, unas instalaciones que las fuerzas iraníes ya han atacado de forma recurrente desde que comenzó el conflicto.
El episodio no surge de la nada. Octubre va camino de convertirse en el mes con más ataques contra la navegación comercial desde marzo, en las primeras semanas de la guerra, de acuerdo con los conteos de UKMTO recogidos por la prensa internacional. Aun así, los productores de petróleo han encontrado maneras de mantener el flujo de crudo hacia los mercados, aunque a un costo cada vez mayor en fletes, seguros y escoltas, porque por Ormuz transitaba antes del conflicto cerca de una quinta parte del petróleo y el gas que consume el mundo.
Teherán sigue presentando el control de esa ruta como su principal carta de presión en cualquier conversación con Washington sobre el final de la guerra. Su propuesta más reciente plantea reabrir por completo el estrecho en el plazo de una semana si Estados Unidos cumple una serie de condiciones, entre ellas levantar el bloqueo a los puertos iraníes, en términos parecidos a los del acuerdo que ambas partes firmaron en junio y que se vino abajo a los pocos días. El presidente Donald Trump rechazó esa oferta a finales de septiembre, aunque las dos capitales reconocen que los contactos indirectos nunca se han interrumpido del todo y que los mediadores intentan devolverlos a una mesa formal.
En el plano diplomático, el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, sostuvo el miércoles que su país mantiene una apertura cautelosa a negociar, pero que está listo para defenderse si la guerra se reanuda. Irán ha advertido además de que extrajo lecciones militares de estos ocho meses de conflicto y de que, en una nueva ronda, podría ampliar su lista de objetivos hasta incluir infraestructuras como los cables submarinos y los centros de datos, una amenaza que elevaría el costo de la escalada mucho más allá del frente marítimo.
Del otro lado, Estados Unidos continúa reforzando su despliegue en la región, con un tercer portaaviones y miles de soldados adicionales que se suman a la mayor concentración de buques y aviones de guerra estadounidenses en Medio Oriente en décadas. Ese refuerzo convive con el temor, expresado por analistas israelíes citados por la AP, a que Washington y Tel Aviv se preparen para reanudar los ataques contra Irán una vez pasen las dos citas electorales que marcan el calendario: Israel vota el 27 de octubre, con el primer ministro Benjamin Netanyahu jugándose el poder, y Estados Unidos celebra sus comicios de medio término el 3 de noviembre, con los precios ligados a la guerra pesando sobre el ánimo de los votantes.
La escalada, mientras tanto, ya desborda el estrecho. El recrudecimiento de los combates entre los hutíes de Yemen, respaldados por Irán, y Arabia Saudí ha puesto bajo presión a Riad, ha golpeado aeropuertos e instalaciones del reino y amenaza también el corredor de Bab el-Mandeb, en el extremo sur del mar Rojo, la otra gran puerta marítima de la región. Con dos corredores en riesgo a la vez, cada noche como la de este jueves en Ormuz se traduce de inmediato en precios de la energía, rutas más largas y una pregunta que navieras y gobiernos repiten desde febrero: cuánto tiempo más se puede sostener el paso de petróleo por una vía que la guerra ha convertido en frente de batalla.
Fuente: Reuters, despacho del jueves 22 de octubre de 2026 sobre el comunicado de la armada de la Guardia Revolucionaria iraní, y Associated Press (AP), despacho del mismo día publicado por El Nuevo Día, con datos de UKMTO y declaraciones del analista Danny Citrinowicz y del canciller iraní Abbas Araghchi. La AP aclara que no ha podido confirmar de forma independiente los ataques. Foto: escena de petroleros en el estrecho de Ormuz con un buque incendiado asistido por remolcadores (imagen original generada en la casa).