Las pequeñas y medianas granjas avícolas dominicanas enfrentan un desbalance de mercado: hay más de 1.2 millones de pollos en pie listos para la venta sin colocar y una reserva congelada de 8.2 millones de libras en almacenes, según advirtió Modesto Reyes a nombre de la mesa agroalimentaria de la Fuerza del Pueblo, con datos de la Asociación Dominicana de Avicultura (ADA).
El diagnóstico atribuye el exceso a las importaciones: las compras externas de carne de pollo repuntaron 245.8 % entre enero y septiembre de 2026 frente al mismo período del año anterior, en una tendencia que pasó de 41,834 toneladas en 2021 a 85,747 toneladas al cierre de 2025.
Ese flujo llega a un país con capacidad propia suficiente: los criaderos locales producen en promedio 23.4 millones de aves al mes y tienen infraestructura instalada para alcanzar 26 millones.
La distorsión golpea la rentabilidad de las granjas. Los avicultores reciben en corral entre RD$30 y RD$31.50 por libra, mientras sus costos operativos se sitúan entre RD$40.50 y RD$41.50: un déficit cercano a RD$10 por cada libra despachada. Entretanto, los compradores en puestos urbanos continúan pagando de RD$80 a RD$100 por libra de pollo fresco.
La actividad avícola sostiene 26,500 empleos directos y 90,000 indirectos, además de la labor de más de 7,000 picadores independientes, y aporta unos RD$60,000 millones al año, equivalentes al 15.9 % del producto interno bruto agropecuario.
Para el bolsillo, la lectura es directa: con sobreoferta en las granjas, el precio que paga el consumidor no debería mantenerse tan alto; comparar precios entre puestos y mercados puede marcar la diferencia en la compra de la semana.
Fuente: Al Momento, con información de N Digital, publicado el 27 de octubre de 2026.