Si hay una imagen que resume al Nueva York más moderno, es esta: una terraza triangular de cristal que sale del piso 100 de un rascacielos y queda suspendida en el aire, con la ciudad entera a los pies. Es The Edge, el mirador de Hudson Yards que desde su apertura se convirtió en una de las atracciones imperdibles de la Gran Manzana.
The Edge está en lo alto de 30 Hudson Yards, el edificio de 101 pisos del barrio más nuevo de Manhattan, y ostenta un récord: a 1,131 pies de altura (345 metros), es la terraza al aire libre —lo que en inglés llaman un sky deck— más alta de todo el hemisferio occidental. Abrió al público el 11 de marzo de 2020 y, superado el tropiezo de la pandemia, hoy recibe visitantes de todo el mundo.
La experiencia empieza abajo, con un recorrido inmersivo sobre la historia de Hudson Yards, y sigue con una subida en elevador que dura apenas 52 segundos. Al abrirse las puertas en el piso 100, el visitante sale a una terraza de más de 7,500 pies cuadrados que sobresale unos 80 pies (24 metros) del edificio, rodeada por 79 paneles de cristal de 9 pies de alto, inclinados hacia afuera para que nada se interponga entre la persona y la vista.
El momento de más vértigo está en el suelo: una sección de piso de cristal permite mirar directamente hacia abajo, 100 pisos hasta las calles. Y en la punta este de la terraza, el Eastern Point, hay espacio para una sola persona, rodeada de cristal, aire y cielo: es la foto más famosa del lugar. Quien prefiera sentarse a contemplar puede subir las escaleras exteriores —las Skyline Steps— que llevan a una gradería en el piso 101, o brindar en el bar de champán del piso 100. En el 101 también está Peak, el restaurante del complejo.
La vista es de 360 grados: el río Hudson, el downtown con el One World Trade Center, la Estatua de la Libertad a lo lejos, el Empire State Building y todo Midtown. En días despejados, el alcance llega hasta unas 80 millas.
Para los más atrevidos, The Edge guarda una segunda atracción: City Climb, la escalada de un edificio al aire libre más alta del mundo. Con casco y arnés, los participantes suben por el exterior de la corona del rascacielos hasta The Apex, a unos 1,271 pies (387 metros), y se inclinan sobre el vacío sujetos por dos cables. La experiencia cuesta unos $202 e incluye la entrada al mirador; la edad mínima es de 13 años.
Datos prácticos para la visita: la entrada está en el nivel 4 de The Shops & Restaurants at Hudson Yards, en el 30 de Hudson Yards. Se llega fácil en el tren 7 hasta la estación 34th Street–Hudson Yards, caminando por el High Line o desde Penn Station. La admisión general ronda los $40 para adultos —los menores de 6 años entran gratis acompañados de un adulto con boleto— y conviene comprarla en línea con fecha y hora, porque los cupos se agotan, sobre todo al atardecer, el momento más buscado. Abre todos los días, por lo general de 9 de la mañana a 10 de la noche, aunque el horario varía según la temporada: antes de ir, verifícalo en el sitio oficial.
Entre el piso de cristal, las paredes inclinadas y esa punta donde una persona se queda sola frente al cielo, The Edge no es un mirador más: es caminar, literalmente, sobre Nueva York. Si tienes viaje a la ciudad, apúntalo en la lista.
Fuente: Edge NYC y Hudson Yards (sitio oficial).