La mañana de este viernes volvió a teñirse de violencia en el sur de la Cisjordania ocupada. Dos hombres palestinos abrieron fuego en el cruce de Judea, en las afueras de Hebrón, contra israelíes que se encontraban en el lugar, y el intercambio de disparos se prolongó durante varios minutos hasta que soldados israelíes abatieron a los dos atacantes. Cinco personas resultaron heridas, dos de ellas en estado crítico, en un ataque que pocas horas después llevó al primer ministro Benjamin Netanyahu a ordenar el cerco inmediato de Hebrón y la preparación de un cierre total de todo el territorio.

Según la versión del Ejército israelí recogida por las agencias, los agresores llegaron armados con un fusil M16 y una pistola. El jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir, calificó lo ocurrido de ataque terrorista grave y sostuvo que en el vehículo de los atacantes se halló una gran cantidad de municiones, señal de una acción planeada de mucha mayor envergadura. Testigos citados por la prensa local hablaron de un tiroteo de al menos veinte minutos, y los equipos de emergencia contaron que, al llegar, todavía se escuchaban disparos y costaba evacuar a los heridos.

El servicio de emergencias Magen David Adom atendió a cinco heridos: dos en estado crítico, uno con heridas moderadas y dos leves, trasladados a hospitales de Jerusalén. El Ejército no precisó si los heridos eran soldados o civiles, ni divulgó de inmediato las identidades de los dos atacantes muertos, aunque la prensa local los identificó como dos vecinos de Hebrón, cuyas viviendas ya registraban las fuerzas de seguridad en la ciudad acordonada.

La respuesta política fue inmediata. Netanyahu reunió de urgencia a su gabinete de seguridad, canceló los actos de campaña de su partido, el Likud, previstos para la mañana, y anunció la doble medida en un comunicado: cerco inmediato sobre Hebrón y preparativos para clausurar por completo Judea y Samaria, los nombres con los que el Gobierno israelí se refiere a Cisjordania, con efecto desde este mismo viernes. El anuncio no fija cuánto durará el cierre, y a media mañana todavía no estaba claro en qué momento exacto entrará en vigor en todos los accesos ni qué alcance real tendrá sobre los desplazamientos de la población palestina.

El primer ministro atribuyó la planificación del ataque a Hamás y aseguró que el grupo preparaba una acción mayor destinada a matar a civiles inocentes, una acusación para la que no presentó pruebas en su mensaje, según subraya la agencia Associated Press. Netanyahu elogió a los soldados que intervinieron, deseó una pronta recuperación a los heridos y prometió perseguir a los militantes de Hamás y a quienes los envían en cualquier lugar y en cualquier momento. Hamás, por su parte, celebró el ataque en un comunicado en el que lo presentó como un acto heroico e instó a proseguir las acciones contra soldados y colonos, aunque no reivindicó formalmente su autoría.

Las voces más duras del Gobierno empujaron en la misma dirección restrictiva. El ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, afirmó que lo ocurrido demuestra que hay que recortar la libertad de movimiento de los palestinos y llegó a pedir el desmantelamiento de la Autoridad Palestina, sin que se presentaran evidencias que vincularan a esa institución con el tiroteo. El ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, ordenó por su parte la demolición de un gran número de estructuras palestinas de la zona que considera levantadas sin autorización.

Mientras se anunciaban las medidas, el Ejército informó de que sus soldados y agentes de la Policía de Fronteras habían iniciado operaciones ofensivas dentro de Hebrón y en otras zonas de Cisjordania, y de que a lo largo del viernes las fuerzas israelíes llevaron a cabo decenas de operativos en el territorio, con decenas de detenidos —entre ellos personas vinculadas, según el parte militar, a Hamás y a la Yihad Islámica— y con armas incautadas, incluidos fusiles M16 y subfusiles.

Un cierre total deja a los palestinos sin poder desplazarse entre ciudades y multiplica los controles y las redadas dentro de las localidades. En Cisjordania existen más de novecientos puestos de control, puertas y barreras militares israelíes, y las restricciones entre pueblos son frecuentes; aun así, la prensa internacional recuerda que Israel no dispone de efectivos para sellar cada paso de forma absoluta. Es la cuarta vez en el último mes que se imponen restricciones de este alcance, mientras las carreteras del interior permanecen abiertas para los conductores israelíes, colonos incluidos.

El momento no es menor: faltan cuatro días para que Israel vote el martes en sus primeras elecciones desde los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023, una cita en la que Netanyahu se juega la continuidad y ha buscado proyectar firmeza en seguridad, con encuestas que muestran un empate entre su bloque y la oposición. Su principal rival, Gadi Eisenkot, se limitó a desear en redes la pronta recuperación de los heridos. En Hebrón, ciudad marcada por décadas de fricción entre palestinos, soldados y colonos, el activista Issa Amro describía una localidad totalmente cerrada, con la gente sin poder salir de casa, registros domicilio a domicilio y el temor añadido a represalias de colonos.

Fuente: Associated Press (AP), despacho publicado el viernes 23 de octubre de 2026 a las 5:40 a.m. EDT desde Hebrón; EFE, despacho del mismo día sobre el tiroteo del cruce de Judea y el parte de Magen David Adom, recogido por Caracol Radio; y El País, crónica del 23 de octubre de 2026 sobre el cierre decretado y la situación en Hebrón. Foto: escena de un retén militar cerrado con barreras de hormigón en una carretera de Cisjordania, con Hebrón al fondo (imagen original generada en la casa).