El presidente Donald Trump aseguró el lunes en la noche que no piensa perjudicar a Bombardier, el fabricante canadiense de aviones ejecutivos al que hace poco más de un mes amenazó con cerrarle el mercado estadounidense, y prometió ayudar a la empresa a «enderezarse» por los empleos que sostiene en Kansas.

«Voy a estar ayudando a una compañía aérea a enderezarse... siempre la vi como una empresa canadiense, pero ahora descubro que tiene presencia aquí, y no la vamos a perjudicar si está en Kansas. Vamos a cuidar a esa gente y sus empleos», dijo Trump en Wichita, donde habló en apoyo al senador republicano Roger Marshall. Bombardier emplea a 1,500 personas en esa ciudad —sede de su operación estadounidense y de su división de defensa— y a 3,500 en todo Estados Unidos, y la semana pasada anunció otra inversión de 50 millones de dólares en Wichita. Sus acciones subieron 2.1 % este martes tras las palabras del presidente.

En septiembre, la administración Trump prohibió la importación de bebidas alcohólicas, motocicletas y productos lácteos canadienses en represalia dentro de la guerra arancelaria con Canadá, pero nunca actuó contra Bombardier, cuyos aviones están certificados por la FAA.

Fuente: Reuters

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