El intento del presidente Donald Trump de restablecer los vuelos directos entre Estados Unidos y Beirut encontró un obstáculo serio: la agencia de aviación de la ONU concluyó que el principal aeropuerto del Líbano no cuenta con una certificación vigente, según un resumen del informe divulgado este viernes.
Trump anunció la idea en julio y firmó el mes pasado una orden para permitir el servicio directo, suspendido desde hace cuatro décadas. Antes de que cualquier vuelo despegue, las agencias federales de aviación y seguridad de Estados Unidos todavía deben completar sus propias revisiones.
El informe señala, entre otras fallas, que los recursos de bomberos del aeropuerto alcanzan para aviones de un pasillo, pero no para los de doble pasillo usados en rutas largas, y que la instalación no tiene un plan de emergencias vigente. También apunta a la falta de inspectores calificados en el regulador libanés.
El ministro libanés de Obras Públicas y Transporte aseguró que su gobierno ya trabaja en corregir los señalamientos y que el proceso de certificación comenzaría este sábado. Funcionarios de la industria consultados anticipan, sin embargo, que los hallazgos retrasarán la reanudación del servicio.