Una oleada de drones lanzada por Ucrania durante la madrugada de este domingo alcanzó infraestructura petrolera, logística y digital en San Petersburgo y en la región rusa de Leningrado, con un saldo de una persona muerta y 15 heridas, según los balances difundidos por las autoridades rusas y recogidos por las agencias internacionales.

Más de 150 aparatos se dirigieron contra esa zona del noroeste de Rusia. Entre los puntos alcanzados figuran la terminal petrolera de San Petersburgo y el depósito de Ruchi, que almacena cerca de 74,000 metros cúbicos y abastece de diésel a la ciudad. También se reportaron daños en un centro de datos de la red social VK y el incendio de un centro logístico de la empresa de comercio electrónico Ozon.

El Ministerio de Defensa ruso aseguró que sus defensas derribaron 1,015 drones en 15 regiones durante la noche; por separado, el gobernador de Leningrado informó de 144 aparatos abatidos en su territorio. Cinco de los heridos tuvieron que ser hospitalizados.

Los daños en una subestación eléctrica dejaron sin suministro, de forma temporal, a unas 20,000 personas, y el aeropuerto de Púlkovo mantuvo restricciones durante varias horas, con cancelaciones y demoras.

Kiev sostiene que reanudó los ataques contra la infraestructura energética rusa porque Moscú siguió golpeando ese tipo de instalaciones pese a la tregua anunciada para el sector: según el gobierno ucraniano, Rusia ha realizado 76 ataques contra objetivos energéticos desde entonces.

Fuente: EFE y Reuters, con información de El País.