El Departamento de Corrección y Rehabilitación (DCR) desmintió las versiones que circularon en las redes sociales sobre una alegada agresión de gravedad contra Elvin William Reyes Rosa, el adolescente de 16 años acusado de asesinar a su abuela en Guaynabo, y aseguró que el joven se encuentra en buen estado de salud.

En un comunicado, la agencia indicó que lo ocurrido corresponde a «un incidente aislado de seguridad» registrado el jueves 8 de octubre en el complejo correccional donde el menor permanece recluido, y que las circunstancias del incidente, así como la intervención realizada, continúan bajo evaluación. Según Corrección, el adolescente «se encuentra actualmente en buen estado de salud» y compareció ante el Tribunal el pasado martes 13 de octubre.

La agencia explicó, además, que la permanencia del joven en el Centro Médico Correccional no responde a lesión alguna, sino al tratamiento psicológico que recibe desde su ingreso como parte de su plan institucional.

El desmentido responde a la denuncia publicada ayer en un reportaje exclusivo del periodista Ray Cruz Santiago, según la cual oficiales correccionales habrían golpeado al adolescente mientras estaba bajo custodia del DCR y su condición sería de gravedad. La propia denuncia reconocía que ese extremo no contaba con confirmación médica oficial, y al cierre de aquella nota la agencia aún no se había expresado públicamente sobre los señalamientos.

Reyes Rosa enfrenta tres cargos —asesinato en primer grado (artículo 93 del Código Penal), tentativa de asesinato (artículo 36) y violación a la Ley de Armas (artículo 6.06)— por los hechos del sábado 26 de septiembre en el estacionamiento del Santa María Shopping Center, en Guaynabo, donde su abuela, Lourdes Pérez Mercado, de 67 años, murió a consecuencia de múltiples heridas con un arma blanca, y su hermano, Jonathan Jeremy Cabrera Rosa, de 22 años, resultó gravemente herido. El adolescente es procesado como adulto: la jueza Nadja G. Banuchi Ramos encontró causa para arresto en todos los cargos y le impuso una fianza de $225,000 que no prestó, por lo que fue fichado e ingresado a prisión.

El proceso judicial contempla una evaluación pericial para determinar la capacidad del joven de comprender los procedimientos en su contra: el pasado 8 de octubre —la misma fecha que el DCR identifica ahora como la del incidente de seguridad—, durante la vista preliminar en el Tribunal de Bayamón, su defensa adelantó que presentaría una moción al amparo de la Regla 240 de Procedimiento Criminal por su posible incapacidad mental y/o funcional, y suplicó al tribunal que Corrección le brindara seguridad en la institución. Por el momento, la agencia descarta que el joven se encuentre gravemente herido, mientras continúa la investigación del incidente correccional.